Estudiante de medicina adapta una receta para paciente que no sabía leer

Desafortunadamente el analfabetismo sigue siendo una realidad alrededor del mundo y afecta a muchas más personas de las que nos imaginamos, sobre todo ahora que todo está escrito o impreso y que cada vez se comunica menos de forma oral. 

A veces es difícil darse cuenta de lo difícil que puede ser la vida de una persona que no sabe leer, pero realmente es un conocimiento del que hacemos uso en todo momento: para tomar un camión, para conocer el nombre de una calle, para saber la hora, para conocer el menú de un restaurante... 

De esta situación se hizo consciente Manuela Lemos, una estudiante de Medicina a quien le tocó atender a un paciente con hipertensión y diabetes que le confesó que durante mucho tiempo había estado tomando sus medicamentos de manera aleatoria pues no sabía leer y por ello, no podía diferenciar entre una caja y la otra. 

Ante la situación, la joven de origen brasileño pidió permiso al médico a cargo para colocar cintas que relacionaran los medicamentos con los horarios marcados en la receta y que así el hombre pudiera tomarlos correctamente. 

La iniciativa fue aceptada y el resultado es simplemente magnifico.