Las 10 variedades de pez loro serán especies protegidas

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó en el Diario Oficial de la Federación la respuesta a los comentarios y modificaciones a la propuesta de actualización de la Norma Oficial Mexicana 059, que tiene cuatro años de retraso, donde acepta incluir en la lista de especies protegidas 10 variedades de pez loro.

Lo anterior luego de que la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), envió una carta al Comité Consultivo Nacional de Normalización de Medio Ambiente y Recursos Naturales, donde le pide que, con base en argumentos de derecho internacional, convenciones y tratados ambientales, contemple al pez loro en alguna categoría de riesgo.

La misiva fue presentada como respaldo a la iniciativa impulsada por las organizaciones Arrecifes Saludables para Gente Saludable (HRI, por sus siglas en inglés), Casa Wayuu, Alianza Kanan Kay y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).

 “Las especies de peces loro cuya protección estamos pidiendo, cumplen una labor vital para la sobrevivencia de los arrecifes de coral al alimentarse de las algas que los cubren y que les quitan luz y oxígeno”, explicó Camilo Thompson, abogado de AIDA.

Las poblaciones de estos peces han disminuido drásticamente ante la degradación de su hábitat, la contaminación y el cambio climático; estudios de HRI demuestran que el 60 por ciento de los arrecifes del Caribe Mexicano están en mal estado o en estado crítico de salud.

Las organizaciones pugnaron por incluir en la NOM059 al pez loro semáforo, pez loro guacamaya o arcoíris, pez loro azul, pez loro de media noche, pez loro reina, pez loro princesa, pez loro rayado, pez loro banda roja, pez loro aleta roja y pez loro cola amarilla.

Pese a servir de criaderos de peces y barreras naturales contra huracanes, entre otras funciones clave, los arrecifes de coral son muy frágiles y vulnerables ante el cambio climático, cuyas consecuencias incluyen la acidificación de los océanos, el aumento del nivel del mar y la proliferación de algas. Esto último se debe a las múltiples descargas de aguas no tratadas o tratadas de manera inadecuada para la región caribeña y a otras formas de contaminación del mar.