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Del Taller de Crónica.

Escrito por  Danyboy Publicado en Chamaqueando Martes, 21 Febrero 2017 09:24
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-No hagan maquilas- sentenció el maestro Abelardo.

-Chanfle!- pensó Danyboy mientras se imaginaba las máquinas del BBM noticias paradas.

El salón Puerto Libre de Salina Cruz fue sede del Taller de Crónica impartido por el sociólogo y periodista Abelardo Gómez Sánchez los días 17,18 y 19 de febrero del año en curso, el escenario climatizado y un maestro letrado con aspecto amigable hicieron de este taller un ambiente propicio para el aprendizaje.

 Empezamos el viernes a las 5:00 de la tarde, tras presentarnos los unos a los otros el maestro hizo lo propio, ¿son todos? Preguntó. –Faltaron algunos- le respondieron; si el curso lo hubieran hecho en la Piedrita, ahí sí llegaban todos, aseveraron otros; Danyboy luego se imaginó un cañón proyectando imágenes ahí junto a las cervezas y las botanas de la tía Cira, qué barbaridad.

Eso fue para romper el hielo, el maestro Abelardo se declaró promotor del género de la crónica y acto seguido entró en materia, ahí ´cascabeleamos´ muchos, a los periodistas y escritores les pidió usar todos los recursos del periodismo como son la entrevista, el reportaje, la crónica, la reseña, columna, etc, sin embargo, uno que otro reportero se excusó ante la falta de espacios y la negativa o limitación por parte de los editores o dueños que no proporcionan estos espacios.

Hagan periodismo, no maquilas! Dijo el maestro, ahí entendió Danyboy que por maquilas el maestro se refería a la reproducción sosa de contenidos y no al hecho industrial de imprimir periódicos , eviten usar solo la publicidad y la nota roja, atrévanse a explorar otros géneros, reiteró el ponente.

El mismo viernes, tras explicarnos el sentido de recibir y entregar la crónica como tradición, nos explicó el significado del habla como emisión lingüística, sus funciones y sus tipos para hacer saber, hacer creer u orientar la relación con nuestros interlocutores a un deber ser o hacer mediante principios o valores ya sea de manera casual o sistemática.

 

Para el día sábado, el horario se cambió a las 10:00 a.m., tras el café cortesía de los organizadores, empezamos a ver la estructura de los discursos (religioso, político, filosófico, ideológico, etc) como forma sistemática del habla, centrándonos en el discurso periodístico y científico los cuales tienen la misma función expositiva, es decir, hacer saber, con la diferencia que el científico lo hace por medio de saberes fundados, teorías y metodologías y, el periodístico en cambio, se basa en datos, testimonios, imágenes y recopilación informativa.

Aclarado esto, el compañero Adrián quien fue el asistente del maestro Abelardo, cambió la diapositiva para llegar a lo que fue la explicación de lo que llamamos género, ahí aprendimos que esta palabra alude a las formas concretas en las que se manifiesta un discurso de cualquier índole, formas que ya identificadas nos permiten ubicar, reproducir o generar un discurso, cabe señalar que en este punto el maestro Abelardo hizo hincapié en no encerrarnos en un solo género puesto que estos no deben ser meramente compartimentos o cárceles en donde el periodista deba enclaustrarse, nos invitó a despreciar la comodidad del género y a atrevernos a jugar con ellos, teniendo en cuenta que todo género tiene características pero también permiten cierta transgresión, lo que generará un estilo al escritor y evitará que el género muera al ser reproducido como maquila, insistió el ponente.

Llegó el domingo y lo mero bueno, y no me refiero a las hamburguesas y demás bocadillos que amablemente ofrecieron los organizadores sino al tema concreto de la crónica, al relato pormenorizado, secuencial y oportuno de los acontecimientos de interés colectivo, el género que dominara Riczard Kapuscinsky, considerado el padre de la crónica, hasta este punto el maestro Abelardo ya nos había recomendado alrededor de una docena de antologías y libros de diferentes autores, entre ellos al cronista mexicano Carlos Monsivaís.

Nótese que aparte de los datos informativos del curso que nos impartieron, según lo aprendido Danyboy da cuenta de los pormenores de cada día, siendo esta la diferencia entre la nota y la crónica informativa, tenemos también la crónica opinativa en la cual se intercalan comentarios y acotaciones del cronista y que puede ser objetiva y subjetiva de manera combinada siendo responsabilidad del autor mantener el equilibrio; un tercer tipo de crónica es la interpretativa, en esta, el autor hace interpretaciones y emite juicios de valor que pueden aplicarse y generalizarse a sucesos de carácter similar, este tipo de crónicas por su carácter son escritas por expertos en los temas  abordados.

-El señor Juan Gómez está enamorado de su vecina, pero ella no sabe porque él no se lo ha dicho, ¿qué pasará? – planteó el maestro para que desarrolláramos un relato. Tal vez se lo dirá, tal vez lo rechacen, quizá se mate o la mate, empezaron a surgir las ideas en el grupo,  todo puede pasar en el tiempo aristotélico del antes y el después, para esto, fue necesario que el maestro nos explicara los elementos básicos del relato como son la acción, un conjunto de actos que encadenados y organizados por una trama ante los ojos transforman una situación, la información o referencias de seres u objetos mediante los cuales se caracterizan el tiempo y el espacio en donde se desarrollan las acciones narradas y por último, dentro de los elementos del relato, aprendimos sobre la descripción de personajes que nos dirá cómo es el actor de nuestro relato, también describimos los espacios y los tiempos.

Describir a alguien o algo sin usar adjetivos según sus acciones, hábitos, usos y costumbres, caracterizar individualidades, describir por medio del carácter o marcando diferencias o semejanzas entre personajes. Los espacios por su parte pueden ser lugares reales, imaginarios o con nombres propios cuya descripción nos dará la idea del dónde se desarrollaron los actos de nuestro relato y para finalizar el curso aprendimos a describir la temporalidad o el tiempo en el que se desarrolló nuestro relato, tiempo que no precisamente debe coincidir, es así como el relato según el maestro Abelardo, nos da la libertad de escribir sentados desde la misma luna en el siglo XXII o desde el fondo del mar.

Como todo lo bueno que se tiene que acabar, el domingo pasado el mediodía llegó el momento de clausurar, ahí nos enteramos del cumpleaños del Lic. Emmanuel Roberto Toledo Medina y que  por coincidencia en clase ya lo habían homenajeado con un ejercicio que retrataba su carrera, Danyboy retrató el día de un soldado mexicano, otros compañeros hicieron lo propio retratando a la matriz como un espacio, a un conejo deambulando en una gran ciudad, en fin, tres días de aprendizaje compartiendo el café  y las galletas con compañeros de diferentes medios, una experiencia inolvidable.

Agradecimiento al H. Ayuntamiento de Salina Cruz presidido por el Lic. Rodolfo León Aragón y al Consejo Ciudadano Salinacrucense por haber organizado atinadamente este taller para el beneficio de quienes nos dedicamos a la palabra escrita y, aparte, se tomaron el tiempo para asistir a la ceremonia de clausura para entregar personalmente las constancias a cada uno de los participantes.

Nos leemos en la próxima edición.

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