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El istmo, de la desesperación al hartazgo.

Escrito por  Danyboy Publicado en Chamaqueando Viernes, 15 Septiembre 2017 09:50
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Al cumplirse una semana del terremoto de 8.2 que nos sorprendió el pasado 7 de julio, la situación en el istmo continúa siendo de incertidumbre.

La población se desespera toda vez que la ayuda fluye muy lentamente, ven a funcionarios ir y venir y empieza la sospecha que solo vienen a tomarse la foto para hacerse propaganda política, peor aún, han captado a autoridades locales almacenando en bodegas y domicilios particulares los víveres de ayuda que van llegando de diferentes partes de la república, se desconoce con qué fin, pero pasar las despensas de una camioneta a un camión, después nuevamente a una camioneta para luego trasladarlas a un domicilio particular en espera de no se sabe qué, levanta sospechas de que están favoreciendo a ciertos grupos o de que las están escondiendo para después salir a saludar con sombrero ajeno y, obviamente,  con todo esto se genera un tortuguismo que en estos momentos de necesidad, crispa los ánimos dándole a esta situación un sabor de injusticia.

La desesperación se palpa, tanto de la ciudadanía como del gobierno, se están perdiendo los estribos, se hacen señalamientos infundados producto de la desesperación; aparte de la necesidad de los alimentos, se suma la demolición de las viviendas de ciudadanos que aún no tienen certeza jurídica ni soluciones por parte del FONDEN; algunos lo perdieron todo, su casa era todo lo que tenían y están clamando ayuda al gobierno, desconocen si recibirán apoyo o  tendrán que empezar desde ceros, esa incertidumbre es la que genera angustia y coraje al mismo tiempo porque por mínimos que hayan sido los daños en las viviendas, el ciudadano tiene por entendido que hay un fondo y, que si no se utiliza ahora, entonces para cuándo, se preguntan.

Algunos quisieran ver pala en mano removiendo escombros al presidente Enrique Peña Nieto para comprobar que realmente viene a apoyar al istmo, a otros les molesta la presencia de la primera dama, algunos interrumpen al gobernador Alejandro Murat y solo consiguen una fuerte regañada, otros le bloquean el basurero al presidente de Salina Cruz y se les desaloja con la fuerza pública, la verdad es que el estado de emergencia en el que nos encontramos no está para impertinencias, no es necesario que el organigrama político de nuestra sociedad se invierta, simplemente cada autoridad debe tomar sus roles, lamentablemente algunas autoridades de los municipios más afectados se están viendo lentas y rebasadas.

Los datos duros de la reacción del gobierno y de nuestra sociedad ante esta tragedia irán surgiendo poco a poco, el tiempo que nos tardemos en evaluar los daños y reconstruir nuestro querido istmo será proporcional  al tiempo que perderán nuestros hijos en su educación por falta de escuelas seguras, a la improductividad de los comerciantes  que se quedaron sin locales, a los profesionistas que se quedaron sin consultorios, despachos u oficinas, a cada minuto que pasa la casa pierde en el istmo, por eso urge cuantificar los daños lo más pronto posible para que  empiece la reparación de lo que es rescatable y la reconstrucción de lo que fue destruido, además,  de atender lo que es irreparable como la pérdida de vidas humanas y la desgracia y fractura que esto ocasionó a casi un ciento de familias istmeñas, de los niños que quedaron en calidad de orfandad ante la pérdida de uno de sus padres, donde más allá de lo material necesitarán apoyo económico y psicológico.

Es por eso que no cabe el lucro, la propaganda ni el condicionamiento político, a quien así lo hiciere, que la nación se los demande en tiempos electorales, que es donde les duele.

Por hoy es todo mis chamacones, vayan unas felicitaciones con carita de conejo Duracell a la presidenta Yesenia Nolasco Ramirez quien no ha parado de trabajar desde que inició la emergencia y, también a los ciudadanos salinacrucenses quienes lejos de victimizarse por pertenecer a la misma región, no han dejado de organizarse para llevar víveres y alimentos preparados a nuestros paisanos en desgracia, pues según ellos mismos dicen, a Salina Cruz no le fue tan peor.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima edición porque fiesta del grito pues no habrá, solo actos cívicos.

Viva México, viva el istmo y viva nuestra gente!

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