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Istmómetro, cuando las redes se encienden.

Escrito por  Danyboy Publicado en Chamaqueando Viernes, 10 Noviembre 2017 14:02
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Cero y van dos víboras de tres metros capturadas en Salina Cruz.

-¿Cómo están todas mis amigas?- preguntó el chamaco preocupado.

-Ya no se puede una estar en paz en nuestro hábitat!- le contestó una de sus amigas xhuncas siguiéndole la corriente.

´Panzonas y mensas´, dijo Elena Poniatowska.

Pero si no les digo.

-Qué bonito se ve el edificio Coppel Canadá sin casetas de ambulantes- decían, brongom! va pa´abajo.

 

Hola que tal chamacones y chamaconas finos lectores, estarán de acuerdo que con todo lo que nos ha pasado en Oaxaca y particularmente en el istmo, la ciudadanía anda muy sensible y pronta al juicio mediático, tomamos toda la información que nos llega y la procesamos de tal forma que de alguna u de otra manera alguien resulte responsable o culpable de algo, en ese sentido, cada quien debe ser muy cuidadoso en sus acciones y del ejercicio de su derecho a la libre expresión para no herir susceptibilidades, con esto y más chamaquearemos las noticias, vámonos con todo.

 

-Una vémbora!- exclamó un soldado al toparse con una víbora.

-Si serás-, no se dice así, -es una colembra- lo corrigió su compañero.

 

Les decía de las víboras halladas en el puerto, la primera fue capturada viva la semana pasada por trabajadores del H. Ayuntamiento cuando se encontraba trepada en un árbol en la colonia Agua Blanca al oriente de la ciudad y la segunda, fue hallada a media semana por trabajadores del Programa de Empleo Temporal quienes la mataron cuando realizaban actividades de limpieza en la Avenida Oleoducto de la colonia Porfirio Díaz creyendo que se trataba de una boa constrictor, esta acción, generó indignación en algunos ciudadanos pues según ellos, no tenían por qué matar a la serpiente que a simple vista se veía que era una víbora tipo sorda y que no representaba amenaza alguna para la población, sin embargo, por el miedo, los trabajadores  entraron en crisis nerviosa y optaron por eliminarla; como siempre, ustedes tendrán la mejor opinión pero si se les aparece una serpiente en casita por la temporada, ahí si ya no habrá tiempo de opinar en el ´feis´ sino de decidir, matar al animal o llamar a Protección Civil, en todo caso, no arriesgue su seguridad.

 

´Panzonas y mensas´

Dejando atrás el tema de esas culebras, vámonos con la desafortunada declaración que hizo la reconocida escritora Elena Poniatowska sobre las mujeres juchitecas y que encendió las redes sociales en el istmo, miren que insultar a nuestras paisanas en plena lucha y esfuerzo por reconstruir nuestros pueblos no es para menos, lo que sentimos fue como lo que sintió Eduardo Yañez cuando cacheteó al reportero de El Gordo y la Flaca, ´no nos faltes al respeto´ sería simplemente la respuesta adecuada –sin cachetada- al derecho de réplica de la escritora al querer justificar su hiriente comentario diciendo que usó un tono festivo porque por si ella no lo sabe, en el istmo hemos suspendido fiestas pueblo, velas de los santos, de los muxhes, de los vinnigulasa y de muchos más precisamente por eso, porque no estamos para fiestas ni para tonos festivos y, si acaso, soportamos el humor entre nosotros mismos porque compartimos la desgracia pero de ahí a que gente de fuera venga a juzgar sin miramientos a nuestras paisanas, ni mil reportajes o ensayos que hayan escrito les da el derecho a patearnos mientras estamos tirados. He dicho, -¿Quién gaviá es esa Poniatowska?- dijo la paisana.

-Qué bonito se ve el edificio Coppel Canadá sin casetas de ambulantes- decían, brongom! va pa´abajo.

Ni bien terminaban de editar los reportajes de las encuestas que hicieron sobre el retiro de las casetas y de lo bien que se veía el edificio de Coppel Canadá y sus banquetas cuando llegaron las máquinas a derribarlo. Años de historia cayeron junto a los muros mudos testigos de la vida socioeconómica de nuestro bello puerto. La ciudadanía añora aquellos tiempos en los que sus banquetas lucían libres de casetas pero así como hay cosas que se van, hay otras que se quedan, como el ambulantaje. No ha habido autoridad alguna capaz de reubicar a los comerciantes informales pese al clamor de los habitantes que piden calles y banquetas libres porque es mayor el compromiso sociopolítico que se tiene, con esto, auguramos que en cuanto construyan el nuevo mercado y levanten los nuevos edificios del centro, los ambulantes volverán ya que no se dan cuenta que salvaron la vida porque el terremoto ocurrió a medianoche y, que su enjambre de casetas que obstruyen el paso en cualquier caso de emergencia se convierten en auténticas trampas para empleados, transeúntes y para ellos mismos, pero repito, nos quejamos, nos indignamos y nos escuchan por el momento que estamos atravesando, pero pasado el shock, todo seguirá igual de desordenado o peor.

Por hoy es todo chamacones, que tengan un excelente fin de semana y nos leemos  en la próxima edición.

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