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Al carajo los exámenes de admisión.

Escrito por  Danyboy Publicado en Chamaqueando Martes, 30 Enero 2018 09:07
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Estamos a punto de correr, fórmense todos. Hombro con hombro, quítense las mochilas, antes de correr, escuchen bien, estamos compitiendo por un billete de cien dólares, el ganador de esta carrera se los quedará, son cien dólares.

Antes de que yo diga en sus marcas, listos, fuera! Haré un par de declaraciones, si esas declaraciones aplican en su caso, quiero que den dos pasos hacia adelante, si no, quiero que  permanezcan justo en donde están.

Dan dos pasos al frente si tus padres siguen casados.

Dos pasos al frente si creciste con una figura paterna en el hogar.

Dos pasos al frente si tuviste acceso a una educación privada.

Dos pasos al frente si tuviste un tutor cuando estabas creciendo.

Dos pasos al frente si nunca te has preocupado por quedarte sin saldo en tu celular.

Dos pasos si nunca has tenido que ayudar a tus padres con los gastos.

Dos pasos al frente si no tienes que pagar tú mismo tu universidad.

Dos pasos al frente si nunca te preguntaste de dónde iba a salir tu próximo plato de comida.

Ahora, quiero que ustedes los que quedaron hasta enfrente volteen y simplemente vean a todos los que quedaron atrás, sin embargo, noten que cada cosa que dije, no tiene nada que ver con cualquier cosa que alguno de ustedes haya hecho, no tiene nada que ver con decisiones que ustedes hayan tomado.

Pero como pueden ver, quienes avanzaron paso a paso hasta aquí enfrente tienen una mejor oportunidad de ganarse el billete de cien dólares.

¿Eso significa que quienes se quedaron atrás no pueden correr? No, es solo que se les ha dado más oportunidad, aunque les cueste reconocer que se les ha dado cierta ventaja.

Pues bien, aun así no hay pretexto, los de atrás de todos modos tendrán que correr su carrera y los de adelante, también, pero quien sea que gane los cien dólares, sería bueno que quienes tienen la ventaja la aprovechen y  piensen en la historia de los  demás, porque la verdad es que si esta fuera una competencia justa, y todos estuvieran en la misma línea de partida, les garantizo que uno de esos tipos que no han tenido tantas oportunidades podría ganarle a muchos de los que ahora están hasta adelante, estos quienes solo porque han tenido ventajas tan grandes, solo por eso serían capaces de ganar en esta difícil carrera llamada vida, pues bien, en sus marcas, listos, fueraaaa.

Hola que tal chamacones y chamaconas finos lectores, les transcribo un ejercicio que desarrollaron con algunos jóvenes en alguna universidad norteamericana, la vida es injusta, es cierto, trascender a veces requerirá el doble de nuestro esfuerzo, es cuestión de determinación y de aprovechar nuestras ventajas, lo demás son meros privilegios.

 

Anteriormente, desde que nacías, si te faltaba un apellido, eso te convertía en hijo natural, el sistema en automático te relegaba, no tenías derecho a una fe de bautizo ni mucho menos a la educación, el campo necesitaba manos y desde ahí aseguraban a la futura clase campesina.

Tiempo después, emanó de nuestra Constitución un proyecto para instruir y construir a todo México, llevar la educación y la cultura a todos los rincones del país fue la encomienda que le hicieron a José Vasconcelos, este comprendió que el crecimiento y el progreso nacional solo se lograrían revolucionando la educación de aquellos tiempos.

Su tarea no fue fácil, de hecho no estuvo el tiempo suficiente en el cargo de la educación para ver concluido su proyecto, sin embargo, su filosofía educativa y humanista prevaleció por muchos años más.

Hubo un tiempo en que la gente solo estudiaba hasta el cuarto grado de primaria, creían que con sumar y restar era suficiente, el gobierno no los obligaba porque tampoco les ofrecía más.

Tiempo después se hizo obligatoria la educación secundaria, no había muchas. Los jóvenes en esa edad escolar tendrían que apoyarse de telesecundarias y, otros, quienes habían perdido años por haber iniciado a destiempo su primaria, por reprobar o por expulsión, terminaban en escuelas nocturnas para trabajadores, pero siempre con una última opción.

Al salir de ese nivel, la cosa se complicaba toda vez que en algunos lugares para que los jóvenes pudieran cursar su bachillerato tenían que viajar y eso representaba un gasto familiar en alimentos, pasajes y hasta en arrendamiento;  pocos podían continuar.

Hoy en día está la opción de planteles técnicos, de esos que tanto necesita el país, no es casualidad que proliferaran muchas instituciones con ese fin, después de todo, qué haría el país con tanto profesionista titulado  y sin nada qué ofrecerles.

El punto es ese, que desde siempre han habido filtros para que se vayan cubriendo cada una de las necesidades laborales del país, tanto de obreros como de técnicos y de profesionistas.

Decir pues, al carajo los exámenes de admisión en la educación media superior y superior para ofrecer títulos al por mayor, es ilusionar a la juventud en general en un acto por demás populista toda vez que saturar las aulas de las universidades no  garantiza un futuro a cada joven de este país, no sin un plan.

Por mucha igualdad y justicia que anhelemos, siempre habrán factores que darán ventajas a algunos sobre otros, los jóvenes no necesitan tanto populismo sino más determinación, en este país en el que quien ha querido, ha podido.

Por hoy es todo chamacones, cierro con el consejo que me dio un gran amigo, ´en cuestiones de educación, a los chamaos siempre hay que aventarlos hasta arriba para que por cualquier cosa, caigan en medio, si desde un principio los lanzamos en medio, podrían caer hasta abajo´.

Nos leemos en la próxima edición.

 

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