De deportes y reportes.

Recordando el ´taladxhi´.

Adiós a Pablo Larios.

-¿Jugamos la reta de beis?

-Ya está-.

-Nosotros somos la URSS-.

-OK, ¿qué significa?

-Unión de Rateros de la Séptima Sección-.

Hola que tal chamaconas y chamacones, finos lectores. El diálogo con el que empiezo estas líneas lo vivíamos hace treinta años cuando jugábamos la pelota de esponja allá en el internado de Cd. Ixtepec, y quienes se denominaban con las siglas arriba mencionadas eran precisamente nuestros amigos juchitecos que desde ese entonces no tenían empacho en auto nombrarse de esa manera cuando practicábamos la imitación del ´Taladxhi´, juego en donde miden sus fuerzas dos equipos sin la necesidad de bates ni guantes, a mano limpia.

Lo anterior viene a colación por dos cosas. La primera porque se ha puesto de moda el beisbol como el deporte a impulsar, pues según las palabras de AMLO, el presidente actual de la república, el ´beis es el beis´.

La segunda, es la aceptación en el dicho en sí que, desde entonces, la delincuencia se estaba apoderando de un cierto sector del Juchitán, y que el día de hoy, esa situación representa un gran problema social por la idiosincrasia y recurrencia en el crimen que parece hoy ser normal en esa zona del istmo.

Sin embargo, he de reconocer que entre los amigos juchitecos ha existido siempre un gran potencial para formar peloteros de las grandes ligas toda vez que los amigos ´tecos´, aún en la ´cascarita´ sin bate alguno sino con la pura mano empuñada, han sido capaces de volar la bola hasta el otro lado de la barda.

Luego entonces, el punto es que, aun habiendo talento en algún deporte o disciplina, ese no ha sido factor para mejorar la calidad de vida de un sector en específico ni mucho menos.

El 8 de agosto lo decíamos en este espacio que, entre otras cosas, expertos han sido enfáticos en decir que el beisbol no es le deporte ideal para combatir la obesidad que impera en la niñez mexicana, pero si es a capricho como todas las medidas que se han estado implementando últimamente en nuestro país, pues no está nada mal. Ya saben lo que se dice, peor es nada.

Por otro lado, ya que estamos en el tema de los deportes, se nos fue un ícono de nosotros los ochenteros y noventeros, Pablo Larios para ser exactos.

En aquel entonces, además de las cascaritas de beisbol, también armábamos las retas de ´fut´, y el arquero hoy finado era de los más nombrados al momento de darle rienda suelta a nuestras preferencias y fanatismos futboleros.

Tiene razón Jorge Campos al decir que tal vez él fue su ´obra maestra´, toda vez que al arquero titular de la selección mexicana en el mundial del ´86 le sucedieron muchos canserberos pero nadie como el ´Brody´ que a la postre también llegó a ser uno de los favoritos del futbol nacional.

Por hoy es todo mis chamacones. Hasta ahí nomás antes que entre en debate con el amigo Shuana Gaby. Nos leemos en la próxima edición.

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