LA MISMA PORQUERÍA

En sus constantes movilizaciones, los activistas del cartel 22 corean insistentemente en referencia a los partidos políticos: “…son la misma porquería”. Así dicen en relación a la corrupción que envuelve la cuestionada partidocracia. Morena no es la excepción. 

       En la movilización que ayer concluyeron a medias, las consignas no variaron. Siguen sirviendo lo mismo para exigir impunidad para maestros acusados de secuestro de personas y otros delitos graves, que para condonación de impuestos que pagamos todos los mexicanos.  Esta temporada de agresiones contra Oaxaca, no fue la excepción.

       Además del señalamiento, tal vez inconsciente, de los activistas del cartel 22 por la corrupción en todos los partidos, hay otros señalamientos por el mismo tema. Por ejemplo, la grotesca actitud de AMLO de acusar a los otros partidos de vicios que a él mismo lo envuelven. Apenas abrió la boca sobre el caso Odebrecht y el candidato del PAN que le muestra ligas que tienen los de su círculo cercano con esta empresa.

       En las redes descubren a López Obrador ligado a otros escándalos de negocios turbios con gobernantes de Venezuela.      

         

       Circula en la internet  (https://pejeleaks.org/reportajes-todas/amlo-venezuela) uno más de los tantos videos que muestran no solo la relación política sino también de negocios que el partido Morena tiene en Venezuela. Primero con Chávez y ahora con Maduro, para obtener dinero para las sucesivas campañas de López Obrador. 

     En este video aparece el nombre de Julio Scherer Ibarra como interlocutor de AMLO para las transacciones con el gobierno de Venezuela. El nombre de Scherer no es la primera vez que aparece en este tipo de transacciones con personajes de la política. En Oaxaca, durante la administración de Ulises Ruiz y también con Gabino, los hermanos Scherer fueron  mencionados en muchos medios por su participación en negocios ligados al gobierno del estado.

       Por ejemplo, en mi entrega del 26 de septiembre del 2017, dije que los políticos, con raras excepciones, son de la misma calaña.

        Citaba la maniobra financiera del partido de AMLO para darle vuelta al donativo que debería darle de sus prerrogativas a los damnificados por el sismo. Anoté que 

los del Morena también hacen trampa.

       Pretenden evadir tal ayuda con cargo directo al financiamiento que reciben del INE. El dueño del partido Morena propuso que no sea totalmente de sus prerrogativas y sugirió que ese fondo para los afectados por el temblor se hiciera con aportaciones de particulares.

        En ese momento supimos de la liga AMLO-Julio Scherer Ibarra. Anunciaron en el Morena que las aportaciones particulares serían administradas por ideólogos de este partido. Propusieron para esta tarea a escritores y periodistas de renombre, pero también a Julio Scherer Ibarra, hermano de dos personajes mencionados en Oaxaca, por sus ligas en negocios ilícitos -políticos y financieros- en perjuicio del patrimonio de los oaxaqueños.

        Uno de los hermanos Scherer -Hugo- fue sorprendido en asesorías truculentas para Ulises Ruiz. Grabaron una de sus charlas telefónicas (Escaparate 6-nov-2015) en la que tramaban un compló contra ciertos políticos oaxaqueños. Otro de los hermanos Scherer, obtuvo concesiones multimillonarias para las cocinas comunitarias en territorio oaxaqueño. No operaron cabalmente pero el presupuesto se esfumó. Robar a los niños y familias más desvalidas que necesitan de estas cocinas para comer algo, es doblemente criminal.

       Surge la suspicacia porque ahora, uno de los Scherer es mencionado en las redes como actor principal en el entramado que tiene la intención de establecer en México con AMLO, un gobierno de la línea populista con tendencia comunista.

       El 6 de noviembre del 2015, el nombre de Hugo Schererresonó en los corrillos políticos de Oaxaca, al ser publicada una conversación telefónica que tuvo con el exgobernador Ulises Ruiz en su calidad de asesor. Así lo describí.

                               ¿Y EL BUEN JUICIO?

       El proceso para la sucesión gubernamental para el próximo año en Oaxaca va a ser cruenta, pero Ulises Ruiz, uno de los principales protagonistas en esta competencia electoral, dice que no, que simplemente es “guerra sucia”. Cualquiera que sea el término, y dado los escarceos que ya estamos viendo, los oaxaqueños vamos a presenciar -una vez más- otro pasaje de la política cavernícola.  La disputa es entre tres exgobernadores que quieren el privilegio de poner candidato. Ulises quería a Eviel.  José Murat a Alejandro, y Diódoro Carrasco a José Antonio Estefan Garfias. En el forcejeo hubo de todo, hasta espionaje.

        Grabaron subrepticiamente una llamada donde Ulises revelaba a su asesor Scherer, sus planes para imponer a su fiel Eviel. En la filtración de esa llamada telefónica se escucharon expresiones con alarde de cinismo sobre todo de Ulises. Consultaba a su asesor Hugo Scherer sobre la validez legal de las jugadas que intentaba para imponer a EvielPérez como candidato del PRI. “No es mi delfín, es mi tiburón” expresó en la charla con su asesor.   

 

                      EL SALTO DEL CHAPULÍN

       Despierta suspicacias entre los panistas la evasiva de su candidato presidencial Ricardo Anaya, de un encuentro masivo y público con tirios y troyanos en la capital oaxaqueña, es decir, amarillos y azules. Finalmente, parece que esa rara mezcolanza del agua con el aceite, le genera desconfianza.

       Algunos panistas recelosos atribuyen su ausencia, al papel que jugó Anaya cuando era presidente de la Cámara de Diputados. Al estallar el escándalo por la elección de Luis Díaz Pantoja, ligado al narco, como diputado del Panal, tuvo que emitir su opinión.

       Condenó que “el crimen organizado se esté infiltrando” en las esferas del gobierno El entonces presidente de la Cámara de Diputados, Ricardo Anaya, pidió “investigar a  fondo sobre el presunto vínculo de ese diputado local electo, con el crimen organizado”.

       Tras el escándalo, no tomó posesión y fue detenido pero los dirigentes estatales del Panal fueron llamados a cuentas por el presidente del Comité de Dirección Nacional, Luis Castro Obregón.

       Ahora Anaya es candidato presidencial de la alianza PAN-PRD por lo que surgen malicias ¿saben por qué? No pocos panistas y, sobre todo perredistas, se oponían a tal alianza porque la dirigente estatal del PAN y algunos familiares, tienen señalamientos similares en la zona de Ejutla

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