MORIBUNDO

La preguntaron a René Juárez, líder de lo que queda del PRI, su opinión sobre la auto postulación del ex gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz para presidir el otrora partidazo. No pensó mucho la respuesta: “lo peor que le puede suceder a nuestro partido es entregarlo a los carroñeros”.

       A los pocos días de su designación como sustituto de Enrique Ochoa Reza al frente del PRI para conducir la fracasada campaña de José Antonio Meade, un priista de colmillo retorcido me dijo: René Juárez es un perdedor como candidato al Senado que, además, entregó el gobierno guerrerense a la oposición. Designar un líder con estas referencias no augura nada bueno en la campaña presidencial.

       Tal observación fue augurio del desastre que vivió el PRI el pasado día primero.

       Hoy, hasta los priistas siguen enfrascados en el recuento de daños. Nadie se hace responsable, por el contrario, los que son señalados con índice de fuego se aprestan a vestirse con el poco triunfo y llegar al Senado como “líder” de la mini bancada, lo mismo que en la Cámara baja. 

       Para pastorear a los trece senadores se apunta el chinito Osorio Chong, aunque parece que, en un destello de congruencia, puede ser Beatriz Paredes o Claudia Ruiz.

       Mientras en la cúpula tricolor siguen disputando los pocos espacios de poder que el electorado les dio, abundan las discusiones mediáticas sobre qué hacer con el moribundo tricolor.

       “Hora de matar al PRI” dice el prolífico escritor

Martín Moreno y hasta menciona mil maneras de cómo acabar lo que inició el grupo “Atracomulco”.

       Empieza recordando las causas para llevarlo a la muerte. Por los saqueos sexenales. Por las matanzas de 1968 y 1971. Por las crisis económicas que empobrecieron al país. Por la brutalidad de Díaz Ordaz. Por la locura de Echeverría. Por la frivolidad de López Portillo. Por el fraude electoral (1988) de Miguel de la Madrid. Por la crisis financiera y política de Salinas de Gortari. Por el Fobaproa de Zedillo. Por la corrupción de Peña Nieto. Por los gobernadores pillos: Montiel, Javier y César Duarte, Borge, Moreira (hermanos), y muchos otros más.

        Por los líderes sindicales multimillonarios al cobijo del PRI: el emblema: Romero Deschamps; Elba Esther Gordillo (apuntalada por el panismo, hay que decirlo); Víctor Flores y varios más. Por los políticos que sexenio tras sexenio siguen viviendo de tres cosas: fuero, dinero público y abusos, como Gamboa Patrón, Camacho Quiroz, Lozano Alarcón.

          Por los que allá vienen, heridos y renqueando, y querrán lamer heridas y recuperar el poder en el 2024: Videgaray, Nuño, Eruviel, Osorio Chong, que ahora esconden la mano que contribuyó a convertir a México en un ente aún más corrupto, pobre e inseguro durante este sexenio, y que se agazapan para que de momento nadie los voltee a ver. Por todas estas razones, ha llegado la hora de matar al PRI.

       El comentario del también historiador no tiene desperdicio. Aquí algunos fragmentos.

      El tsunami AMLO los devastó y los llevó a la ratonera de la historia, de donde jamás deberán salir:

      Solamente tendrán alrededor de 40 diputados federales (tenían 204). Senadores: 14. Y aunque mantienen 12 gubernaturas, todos los Congresos estarán dominados por Morena.

       El PRI ya ha caducado en la historia de México. Ni siquiera significa contrapeso sano para la democracia mexicana: cuando el PRI fue oposición con Fox y Calderón, bloqueó las reformas necesarias, congeló iniciativas benéficas para el país, rechazó diálogos plurales. Siempre ha visto por su beneficio personal y tesorería partidista. Primero ellos, su casta y sus aliados. Los demás, que se jodan.

        ¿Cómo aniquilar al PRI? Cortándole los circuitos que le han permitido su sobrevivencia: los financieros. Un PRI sin dinero es un PRI inofensivo. Investigando y castigando a sus pilares: Romero Deschamps, Gamboa Patrón, entre otros. Neutralizando a los magistrados de la SCJN que sirven solamente a intereses políticos y no a causas ciudadanas, como Eduardo Medina-Mora.

                              EL SALTO DEL CHAPULÍN

        La destreza de los políticos priistas chapulineros que no quieren morir con su partido, recrea habilidades.

       Ayer les mencionaba el caso de Benjamín Robles “cara sucia”. Priista de viejo cuño decidió con toda oportunidad saltar de partido en partido. Nada de ideología o principios, solo negocios. Sin duda, un fenómeno. Con la misma facilidad que se quitó la chaqueta del PRI, se puso la del MC. Luego la amarilla del PRD, buscó el MORENA, después al PT, nuevamente Morena que terminó haciéndolo diputado del PES. Así es su destreza innata. Conociendo su ingénita naturaleza perjura, hay que advertir a Alberto Anaya, el eterno regente del PT, que asegure sus amarras en su negocio, digo partido.

       Otro caso es el del diputado plurinominal electo del Morena, Ericel Gómez. También de brinco en brinco ha mantenido su coto de poder. El salto oportuno que dio a los brazos de AMLO parece que no le da seguridad suficiente en  sus privilegios. A eso se debe su atrevimiento de medir fuerzas con el mismo gobernador. Esto es lo que significa la intención que tenía de mantener el Consejo de la Judicatura como esfera de poder para su sobrino magistrado del TSJ, Alfredo Lagunas. 

       Algunos juristas me informan que el litigio de los Gómez Lagunas contra Bolaños Cacho por conservar controles en el poder judicial llegó hasta los tribunales. La balanza, finalmente, se inclinó contra el clan Gómez. El juez quinto de distrito desechó el amparo promovido por magistrados afines a Alfredo Lagunas, contra la desaparición del Consejo de la judicatura donde quería mantener su coto de poder. “La causa conduce a desechar de plano la demanda de amparo promovida por Leandra Jaquelina Ortega Ramírez, Rogelio Gabriel Morales Cervantes, Alfredo Rodrigo Lagunas Rivera, Ana Mireya Santos López, camerino Patricio Dolores Sierra, Luis Enrique Cordero Aguilar, René Hernández Reyes, Narciso Abel Alvarado Vásquez y Tito Ramírez González, dice la instancia judicial.

       Todo indica que el conflicto está dirimido después que el gobernador twiteo: “amena charla con el editor EricelGómez…”

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