BOTÓN DE MUESTRA

El mejor negocio en Oaxaca, es decirse líder, Juntar a una veintena de aventureros, inventar una organización, ponerle el membrete con el agregado de “independiente”, “democrático”, “social”, etc. Luego bloquear calles o carreteras, secuestrar oficinas como medida de presión para que los llame el gobierno. Este es el camino fácil para recibir dinero público.

       Así se han consolidado en la industria del chantaje político más de 800 organizaciones “sociales” en Oaxaca.

       Por su activismo permanente en el propio palacio de gobierno, es bien conocido el grupo que se hace llamar de “desplazados triquis” controlado por la audaz Lorena Merino. El gobierno del estado, en repetitivas ocasiones, ha desmentido el dicho de tales desplazados y las autoridades municipales triquis también han comunicado que en sus pueblos no hay ciudadanos expulsados. Aun así la audaz, y bastante agresiva Lorena, alza la bandera de “desplazados”. Ha logrado el apoyo de diversas organizaciones de derechos humanos y aunque en su mayoría son puro membrete, el gobierno se ha negado a desmantelar el modus operandi de esta mujer triqui.

       Se niega a retirar a sus veintena de “desplazadas” porque le reditúan mucho dinero. Ocupa algunos portales para sus negocios de venta de artesanías y en otros Lorena cobra rentas. El gobierno paga alquiler de viviendas donde las “pobrecitas” triquis duermen. Pero no solo eso. Ayer circularon en las redes, copia de los cheques que Lorena recibe mensualmente del gobierno. Entonces ¿Cuál es la esencia de su lucha social? Solo hay que ver los carros en que se transporta con su equipo cercano, sus teléfonos celulares, sus ingresos, las despensas que le da el gobierno y cuya entrega a la supeditación de sus “desplazados”. Una grotesca foto de su teléfono móvil forrado con billetes de 500 pesos, fue exhibido recientemente también en las redes.

       Pero no es el único gran negocio en el contexto de una falaz “lucha social”, abundan otros mecanismos como los partidos políticos.

                               PARTIDOS PATITO

       El caso más reciente es el llamado partido social demócrata. No tiene nada de democrático ni de social. Significó un magnífico lucro para su fundador Manuel Pérez Morales. Ahora intentó revivir esta entelequia en su “segunda época”. El elector que ya no se deja engañar tan fácilmente, no le dio votos y volvió a desaparecer. La pregunta es ¿devolverá los muebles e inmuebles que adquirió con recursos públicos que recibió? ¿dejará adeudos a proveedores como lo hizo la primera ocasión en que también perdió el registro? La autoridad electoral tiene la palabra.

       Otro partidito morralla, es el llamado “de mujeres revolucionarias”. Recibió dinero público luego de su registro pero al perderlo ¿se atreverá el IEEPCO a exigirle cuentas del dinero público que recibió?

                              EN TODO EL PAÍS

       Este fenómeno no es exclusivo de Oaxaca. Los partidos políticos y organizaciones sociales resultan un gravamen para el erario público, incluyendo el Morena, ese partido considerado un “fenómeno social”.

       A la cabeza del Gobierno federal y con mayoría en ambas cámaras del Congreso, Morena es el partido que más dinero público recibirá a partir del próximo año. Al haber arrasado en las elecciones pasadas el partido propiedad de Andrés Manuel López Obrador, calcula recibir el próximo año mil 600 millones de pesos. Si partimos que en este año electoral obtuvo 441.6 millones de pesos del gobierno, en tan solo en un año, sus prerrogativas crecieron en más de mil millones de pesos. Digan si hay un negocio más lucrativo. Y no solo eso, los ingresos de los partidos, por más vituperados que estén, crecen constantemente. El próximo año el financiamiento público para los partidos será de 4 mil 680 millones de pesos; es decir, 383 millones de pesos más que en 2018. Una barbaridad de dinero en este país de tanta pobreza.

                              A LA BAJA

       El Morena estará a punto de atragantarse con tanto dinero, y el PAN que es la segunda, aunque disminuida fuerza, tendría en el 2019, cerca de 888 millones de pesos.

       Además de apestar a cadáver, el PRI también se empobrecerá. Si en 2018  recibió prerrogativas por mil cien millones de pesos, en próximo año verá disminuido sus ingresos por este rubro. Apenas pasará de 837 millones de pesos.

          El PRD que va a la baja, a punto de desaparecer, de 525 millones que recibió este año solo dispondrá de 416 millones en 2019.

        Los otros partiditos morralla, por el simple hecho de colgarse del Morena y de los otros partidos mayoritarios, aumentarán sus percepciones del gobierno. El verde pasaría de 366  millones a 398.8 millones; MC, de 366 millones de pesos a 381.9 millones. El PT que ya apestaba a cadáver, de 258 millones a 365 millones de pesos.

                             PREVISOR

        Ante el grosero monto de dinero, casi cinco mil mdp, que reciben los partidos políticos de este país, Andrés Manuel se saca de la mangas unas jugada audaz. Como dueño indiscutible del Morena ordena que su partido no acepte el financiamiento que el INE le dará durante el próximo gobierno.

       Sabe que este será una jugada maestra. Obligará que los otros partidos, salvo que se arriesguen a mayor desprecio social, también renuncien a presupuestos tan enormes que bien pueden aliviar el hambre -literalmente hablando- de millones de mexicanos.  Sabe también AMLO que, desde el poder, el Morena no tendría problema para reembolsar las prerrogativas que no aceptará públicamente y que necesitará en futuras elecciones. Es decir, la misma gata solo que revolcada.

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