DÍAS CRUENTOS

La sangrienta lucha de los grupos sindicalistas, principalmente CTM y Libertad, por el control del transporte público en el estado, con visión mafiosa más que para la reivindicación laboral, parece que ha quedado fuera del control gubernamental.

        Durante el “Gabinato”, con el chilango traído de Michoacán, Benjamín Robles Montoya operando como “poder tras el trono”, empezó la anarquía en la conducción de las políticas del transporte. Fueron los días en que el sindicalismo controlador del transporte público ajeno al PRI, de la mano del “cara sucia”, se transformó en grupo político de choque.

       Con concesiones a pasto -se habla de casi 30 mil, incluyendo mototaxis– ordenadas por el vicegobernador de facto Benjamín Robles Montoya, toma de notas al vapor arregladas desde la Secretaría del Trabajo que le crearon al “carterista” Daniel Juárez, del PT, etc., emergió la violencia y la anarquía. Surgieron sindicatos “patito”, como CNP, Libertad, entre otros. La idea de Gabino fue cebar  grupos que hicieran contrapeso a los sindicatos corporativos del PRI, como la CTM, CROM, CROC. Los alimentaron con miles de permisos  en los primeros tres años del gobierno de Gabino, cuando su objetivo aún era la lucha política, no el hurto descarado del presupuesto.

        La rapidez con que se multiplicaron los improvisados transportistas desató el caos y la ambición. Formados en la CTM y la CROC, los hermanos Luis incubaron el huevo de la serpiente.

        Juan Luis Martínez abandona las filas de la CROC y funda CNP. Extiende su poder al agrupar a camioneros de la industria de la construcción. Acapara miles de concesiones que fortalecen a CNP y pacta con el “cara sucia”. El poder lo enferma, comete excesos y muere. Con su ausencia sus hermanos, sobrinos y toda su parentela entran en una gran confronta por el control del sindicato. Armando Luis Martínez alias “el tasajo” crea el sindicato Libertad junto con sus hijos Erick, Iván y Juan.

        Los hermanos Mayra y Gilberto se quedan con el control de CNP e iniciaron una guerra cruenta de todos contra todos. Los rescoldos ardieron cuando Erick es echado de CNP y se desataron las venganzas.

       Armando murió a causa de los balazos que le infirieron en un atentado. Después Ejecutan a Carlos Alberto Luis y a sus dos escoltas. Los tres mueren y se insiste en que es por las reyertas familiares por el control de los sindicatos del transporte.  A Gilberto Luis Martínez también lo asesinan unos días después de abandonar la cárcel donde purgó pena por intento de homicidio contra Álvaro Reyes otros de los líderes sobresalientes del gremio de transportistas de la CTM.  De la misma manera asesinan a Mayra Luis en una balacera donde resultan heridas su secretaria y doña Socorro, matriarca de la dinastía Luis.

                              EL EXTERMINIO

          Es tal el poder y control político que alcanzan los capos del sindicalismo del transporte que su comportamiento raya en lo mafioso.

        Atribuyen a eso que del lado de la CTM que tiene las secciones con mayor número de agremiados, el ajuste de cuentas también sea mortífero.

        A partir de que Marco Antonio Sánchez Cruz fue llevado a la cárcel por sus presuntas ligas con la delincuencia organizada, se han sucedido en este gremio una serie de crímenes en los recientes meses. El último fue el de ayer contra Pedro Tito Hernández considerado hombre fuerte de una de las secciones cetemistas más fuertes, tanto en lo económico como en lo político. Antes fue abatido a balazos en la misma zona de Santa Lucía, Wilfrido Sanchez, hermano de Marco ex hombre fuerte de la CTM. Su hijo escapó hace unos días de un atentado. Sus cercanos recuerdan que cayó en desgracia desde el momento en que el poder le hizo perder el piso. Perdió la secuencia del engranaje perfecto de la política. Así lo dije en noviembre del año pasado.

Primera señal de que en este gobierno se va a rescatar algo de los valores de la política.

        Si es así, podríamos decir, entonces, que ha dado el primer paso. La captura de Marco Antonio Sánchez del secretario de finanzas de la CTM en Oaxaca, significa un golpe letal, y posiblemente el inicio del desmantelamiento,  de esas prácticas cínicas y corruptas de la política, principalmente en Oaxaca.

        Cuando vemos que el modus operandi de los gobernantes -de todos los niveles-  ha trasminado en  los grupos de poder fáctico, como los sindicatos, crece la idea de que en Oaxaca, la política está envilecida.                    

        La captura del “hombre fuerte” de la poderosa CTM en Oaxaca, tiene muchas aristas. Cuentan los enterados que, algunos defensores oficiosos de Marco Antonio Sánchez, se han acercado al gobernador en busca de alguna gracia. “no hay marcha atrás”. Así fue la respuesta.

        El indiciado tejió una red tan diversa de complicidades  que, ante la noticia de su captura, las reacciones fueron de lo más variopinto.

        En las redes sociales se manifestaron con virulencia los que  quisieran verlo libre. Hicieron correr  versiones de que “solo es simulación”. Otros aseguraban que “pronto será liberado y enviado a su casa a seguir el proceso” al estilo  Gerardo Cajiga.

          Doña Titiroc, con dedicatoria a este columnista, escribió en twit que cuánto recibí por decir que fue una decisión valiente del gobernador cuando la ciudad era un  caos. “¿Cumplir una orden de aprehensión es gobernar?”, interrogaba.

        La reacción de la ex Secretaria de Turismo, al menos fue abierta porque entre la clase política, no fueron pocos los que ocultaban  su sentir por la noticia. A todos les afectó, para bien o para mal.

       Aunque en libertad domiciliaria, debe estar muy inquieto también el PANista  Carlos Moreno Alcantara. En las indagaciones de la SEVITRA hallaron que cuando este fue titular, entregó en paquete 150 concesiones de taxis “azules” al hoy procesado secretario de finanzas de la CTM.

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