VIENTOS AGITADOS

El gobernador Alejandro Murat Hinojosa busca la mítica lámpara de Diógenes, para hallar a los mejores hombres y mujeres que entrarán al relevo de su gabinete. Dicen sus cercanos que mientras afina la lista de las y los que lo acompañarían en la búsqueda de soluciones y aciertos en los cuatro años que restan a su gobierno, hay dos temas torales que le reclaman mucho tiempo:

        El tráfico de patentes para la denominación de origen del mezcal y la necesaria -por gravosa e inoperante- desaparición del llamado Consejo de la Judicatura.

                              ESPECULADORES

          Dada la deshonestidad de Hipócrates Nolasco Cancino,  reelecto -mediante turbias maniobras y en la capital del país- presidente del Consejo Regulador de la Calidad del Mezcal, se inició una especie de “venta al mejor postor” de patentes de denominación de origen del mezcal. Dicen que es tal el desparpajo con que especulan en este momento con las patentes, que el gobernador Murat se vio  obligado a intervenir directamente.

        Anunció una enérgica defensa, política y jurídica, de la denominación de origen de nuestra ancestral bebida.    

        Primero, porque se trata de preservar la actividad económica de la que dependen cientos de miles de campesinos magueyeros y productores artesanales de mezcal en gran parte del territorio de Oaxaca.

        Segundo, porque es vital conservar la pureza de la bebida patrimonial de Oaxaca cuya comercialización crece aceleradamente.            

                                “SOSPECHOSISMO”

           Con la oportunidad que caracteriza a este espacio hace dos meses relaté cómo la corrupción empezó a echar raíces en el Consejo Regulador de la Calidad del Mezcal cuando llegó a presidirlo el citado Hipócrates. La proliferación de patentes para estados sin antecedentes de producción de mezcal, prendió el foco de la sospecha.

        Otros datos que despertaban suspicacias eran los magníficos negocios de Hipócrates Nolasco Cancino con la aprobación de denominaciones de origen, como la de Puebla. Desde el año pasado planeaba su segunda reelección que, finalmente, logró mediante trapacerías. El evento lo hizo en instalaciones militares (Campo Marte) de la capital del país. Un botón de muestra del tamaño de los intereses que se mueven en torno a la boyante industria del mezcal.

        Harto redituable le significaba ofertar al mejor postor la venta (literal) de denominaciones de origen. Sus acusadores sostienen que la primera jugosa transacción la hizo con el ex gobernador Diódoro Carrasco. Cuentan que, influenciado por el oriundo de Cuicatlán, Hipócrates hizo un trámite expedito para que Puebla quedara considerado entre los estados que ya cuenta con su denominación de origen. El asunto es tan lucrativo que están en el mismo trámite para Morelos,  Aguascalientes y hasta el Estado de México.

         Por tema tan escabroso, el propio gobernador ha mostrado su decidido apoyo a los campesinos productores del mezcal ante lo que él mismo considera un “error”. Reveló que defenderá la calidad y el origen del mezcal oaxaqueño, por todas las vías, políticas y legales.

       Murat tiene muy claro el tamaño de la guerra comercial. Afirma que la decisión del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) se ejerció de forma manipulada para beneficiar a estados que no son productores de la bebida ancestral y que en los últimos años se han dedicado a adulterarla.

                              A LA DEFENSIVA

        En su estrategia de lucha, anunció que se coordinará con varias organizaciones de productores y envasadores de mezcal para iniciar una lucha legal, por todas las vías, que podría ir desde protestar en Ciudad de México hasta realizar una defensa en los tribunales. “La decisión de ampliar la denominación de origen a estados que no son productores lastima y ofende a los pueblos con mayor tradición, que durante años han trabajado y luchado para proteger y consolidar la bebida ancestral y artesanal”.

Y no es simple discurso. El gobernador se ve decidido al decir que “la lucha será a fondo porque no se puede permitir una medida que afecta al mezcal de Oaxaca, mismo que se ha posicionado entre la población por su calidad, la cual ha alcanzado los más elevados estándares internacionales de calidad.

La reacción del gobernador, los magueyeros y mezcaleros oaxaqueños, surgió en el mismo momento en que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) declaró, con la complicidad del Comercam, al Estado de México, Aguascalientes y Morelos identificarse como origen de la bebida. Esto es un “grave error”, expresó el gobernador de Oaxaca al anunciar las medidas legales y políticas para revertir el tráfico de patentes de denominación de origen.

                 LA JUDICATURA

          El otro tema que, aunque corresponde al poder judicial, reclama tiempo del gobernador Murat, se refiere a esa  invención que hizo el “Gabinato” y que llaman Consejo de la Judicatura cuya resistencia a su desaparición -por inoperante y gravosa- provoca fuertes vientos políticos. De este tema, les comento mañana.

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