“HONESTOS”

La recomendación de los expertos para debilitar los carteles, es pegarle en sus finanzas. Eso hizo el gobierno federal  cuando en Junio del 2016, luego de arrestar a dos de los principales capos,  Rubén Núñez y Francisco Villalobos, congelaron las cuentas bancarias que manejaban. Así fueron perdiendo la fuerza y solidez financiera que les permitía operar como grupo político-delincuencial.

        Estos dos dirigentes formales y los jefes de otras tribus, al ser detenidos e investigado, entregaron pruebas de sus latrocinios. Lograron procesarlos por delitos de operación con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero) y otras actividades ilegales que les produjeron beneficios económicos por más de 132 millones de pesos. En el expediente se menciona que para sus transas se coludieron con las empresas Etesa, Vasa Holding, Administradora de Negocios Monte Albán, entre otras, así como de personas físicas como Octavio Arturo Quintano Cassani.

        La Procuraduría Fiscal de la Federación y de la Unidad de Inteligencia Financiera, han documentado los hechos que fueron argumentos sólidos para las órdenes de aprehensión libradas por los jueces penales. Se cita que en el período de Rubén Núñez como Secretario General de la 22, firmó convenios ilegales con esas empresas que entregaban a los dirigentes comisiones del 3.5% quincenal por la cobranza que hacía la sección 22 por las ventas y servicios a sus agremiados, a los cuáles, a su vez, se les descontaba el pago en la nómina que se manejaba cuando la sección aún controlaba el IEPPO. Este tipo de operaciones las puso en práctica para obtener dinero ilícito, Azael Santiago Chepicuando fue dirigente. Hoy es candidato del partido Morena, a diputado federal.

        La sección sindical 22  tiene prohibido suscribir ese tipo de convenios dado su carácter eminentemente lucrativo. Aun así, las empresas citadas estuvieron realizando transferencias bancarias hacia unas 7 cuentas de la Sección 22, administradas y posteriormente retiradas por Rubén Núñez, Aciel Sibaja y otros capos.

        Solo en una de esas cuentas del sindicato, la número 65503473683 en Banco Santander cuya denominación es “sección 22 Oaxaca empresas” y su titular Rubén Núñez, entre otros, se recibieron 187 depósitos de varias empresas por 31 millones 967 mil pesos, los cuales fueron retirados mediante 116 operaciones por un monto de 31 millones 672 mil pesos; esta cantidad, a su vez, fue dispersada hacia otras cuentas de la propia 22 y finalmente distribuidos mediante pagos de cheques en efectivo o transferencias electrónicas.

        En otra cuenta contratada bajo la denominación “sección 22 Oaxaca Capp” en el mismo banco y terminación 942, y cuyos titulares son Rubén Núñez y Claudio Felipe Mendoza García, se recibieron 52 operaciones de depósito por 45 millones 290 mil pesos, y se realizaron, con el mismo mecanismo, 3 mil 841 operaciones de retiro.

         Este es un botón de muestra de los tantos negocios que no quieren perder estos preclaros dirigentes y que sus aborregadas bases ni siquiera se imaginan.

        La misma CNTE confirmó que sus cinco cuentas en el banco Santander, fueron congeladas. Las manejaban Rubén Núñez y el secretario de Finanzas, Aciel SibajaMendoza. En una sola cuenta depositaban cada mes, diez millones tan solo por cuotas sindicales. Al margen de la mafia que opera solo efectivo, les falló por manejar cuentas en el banco. Por eso la Unidad de Inteligencia Financiera los detectó e intervino por lavado de dinero.

                          QUE REGRESEN

        Cuando el gobierno federal decidió el golpe letal que significa retenerles el dinero con el que promovían agitación social, la corriente de “los duros” dentro del cartel 22, se tonaron rabiosos. Se trazaron la meta de seguir con sus medidas de presión hasta recuperar el dinero.

        Hoy que saben que es el momento coyuntural, por las elecciones y la presencia política de su adorado Peje, quieren dar el zarpazo.

        Sin el menor empacho, estas son sus principales exigencias.

      En su larguísimo pliego de peticiones, dicen: “exigimos al gobierno federal el descongelamiento de las cuentas bancarias de la Sección 22; la devolución del total de nuestras cuotas sindicales que deben ser reintegradas al CES”.

     

        Sus exigencias son prioritarias. Primero el dinero, obvio. También insisten en la abrogación de la Reforma educativa y la aplicación del llamado PETEO (plan para la transformación educativa en el estado de Oaxaca). Insisten en echar abajo la Ley Estatal de Educación Púbica y recuperar el control del IEEPO.

                               IMPUNIDAD

        Adelantados a la propuesta de su guía AMLO de la impunidad para delincuentes, el cartel 22 exige que se empiece a aplicar en Oaxaca. Por eso piden: “libertad inmediata y sin condiciones de los presos políticos y de conciencia” como Lauro Atilano Grijalva Villalobos, Sara Altamirano Ramos, Leonel Manzano Sosa, Damián Gallardo Martínez y Roque Coca Gómez (procesados por el secuestro de dos niños de la familia Candiani).

 

                          EL SALTO DEL CHAPULÍN

           Con la oportunidad que caracteriza a este espacio, el viernes pasado comenté algunos de los magníficos negocios que hace el aún presidente del Consejo Regulador del Mezcal, Hipócrates Nolasco Cancino. En su obcecación por eternizarse en el cargo había tramado su segunda reelección pero sus pillerías lo frenaron.

        Harto redituable le significaba ofertar al mejor postor la venta (literal) de denominaciones de origen. Sus acusadores sostienen que la primera jugosa transacción la hizo con el ex gobernador Diódoro Carrasco. Cuentan que influenciado por el oriundo de Cuicatlán, cuyos intereses políticos y económicos ahora están en el vecino estado, Hipócrates hizo un trámite expedito para que Puebla quedara considerado entre los estados donde el mezcal tiene su denominación de origen. Los que lo cuestionan dicen que le resultó tan lucrativo que estaba concluyendo el mismo trámite para Morelos y Aguascalientes.

        De tan sospechosa la celeridad de esos trámites que hubo voces de alerta y dicen que hasta llamadas de atención. Así sucedió con Enrique Margain,  director del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Preguntó a los Mezcaleros oaxaqueños en una reunión ¿porque en lugar de protegerse ustedes están abriendo con rapidez inusitada  a muchos estados la denominación de origen? Allí empezaron a descobijar al tal Hipócrates.

        Otra de las acciones  que mancha la reputación de mezcaleros oaxaqueños, la cuentan así:

        Cuando Juan José Moreno Sada, entregó el cargo a Hipócrates este le exigió el laboratorio para medir la calidad del licor. Estaba aún empacado. Al recibirlo, lo instaló como propiedad particular en su propio domicilio. Resulta tan buen negocio que ya estaba planeando instalar otro en la ciudad de México. Ya no le dio tiempo.  

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