Gandallas

El término gandalla  define a una persona “que es   abusiva y tiene malas intenciones”. Esta descripción se puede atribuir a la mayoría de los diputados de la LXIII legislatura local, de todos los partidos, que en este momento tienen, prácticamente, paralizado el Congreso del estado.

En su ambición por seguir aferrados al hueso, más de quince “curulecos” han abandonado el puesto por el que cobran unos 150 mil pesos mensuales. Pidieron licencia para botar sus actividades legislativas e irse en pos de una reelección. Unos buscan ser presidente municipal y otros, nuevamente, ser diputado. Piden permiso para no trabajar pero no dejan de cobrar sus espléndidas dietas. Además, a la hora que se les antoja cancelan la licencia y regresan a alguna sesión cuando de “grillar” simplemente, se trata.

Eso sucedió el pasado día quince en que, de plano, los priistas suspendieron la sesión donde comparecería el Secretario de Finanzas del Gobierno del estado, Jorge Gallardo. Descubrieron una acción de politiquería vil de los diputados Tomas Basaldú y Carol Altamirano, entre otros. Supieron de la comparecencia y suspendieron su licencia para llegar a la sesión donde “pretendían sacar raja política”, Eso no lo permitimos en la bancada tricolor, me dijo la diputada María de las Nieves García, presidenta de la Jucopo.

Debido a lagunas jurídicas en la reciente reforma electoral para reducir a dos años el periodo de los actuales diputados y presidentes municipales con derecho a reelección, la ley no los obliga a retirarse definitivamente del cargo para hacer campaña. El Instituto Electoral que preside el neófito Gustavo Meixueiro, no ha hecho el menor intento por encontrar una salida legal a este intríngulis. Su cómodo papel es la inercia mientras  el Poder legislativo está sumido en una parálisis casi total. No hay acuerdos ni ley o reglamento para que los partidos pidan a sus representantes populares actuar responsablemente.  Los diputados propietarios están ausentes pero se resisten a que sus suplentes sean llamados porque, sencillamente, no quieren dejar de cobrar.

 En este primer periodo de sesiones, al menos cinco sesiones se han suspendido por falta de quórum. Están atoradas propuestas tan trascendentes como el relevo  del llamado defensor de los derechos humanos del pueblo de Oaxaca, Arturo Peimbert y demás consejeros.

Tanto ediles como legisladores, solo piden licencia y regresan cuando quieren. Los diputados ni siquiera permiten llamar a sus suplentes. Son gandallas, pues. Claro, unos más grotescos que otros. Un ejemplo:

El agandalle del perredista y hoy morenista, Carol Altamirano, no tiene parangón. El oportunismo de este político saltimbanqui es de risa. Aunque la diputación que usufructúa en este momento, la obtuvo con las siglas del PAN siendo del PRD, terminó siendo coordinador de los diputados amarillos. El cargo no llenó su ambición y siguió maniobrando. Su naturaleza lo llevó nuevamente a renegar del PRD y saltó al Morena. Esta tan aferrado a la curul que, aún con un proceso jurídico de su suplente que pide, aunque sea tres meses, cobrar alguna dieta, Carol se niega a dejar las mieles del poder.  

                    DOS Vs SALOMÓN

       Dice la Biblia que con tal de satisfacer una necesidad apremiante -su hambre-, Esaú el cazador aceptó ceder a su hermano menor, Jacob, los derechos de primogenitura a cambio de recibir un simple plato de lentejas. Esaú tenía derecho al doble de la herencia de su padre, Isaac, pero desechó esa ventaja futura a cambio de una satisfacción inmediata pero irrisoria.

        Parece que eso sucede entre los hermanos Amador y Salomón Jara. Ambos iniciaron carrera política en el PRD donde Amador se quedó con el plato de lentejas en tanto que Salomón emigró al proyecto Pejista y…le ha ido mejor.

        Este último ha sido Senador, Secretario de Estado, candidato a gobernador  y mandamás del partido Morena en Oaxaca. En cambio, Amador se quedó en el PRD recogiendo pugnas y cobrando facturas a los presidentes municipales que su tribu, UCD, logró llevar al poder. Sigue, sin mayor éxito, ofreciendo candidaturas y disputando la dirigencia estatal del PRD donde Raymundo Carmona lo volvió a engañar con un plato de lentejas.

        Arrastrando su fracaso en el PRD, Amador parece sumido en la desesperación. Eso lo lleva a unirse a Francisco Martínez Neri a quien le está pidiendo lo imposible: acercarlo al Peje AMLO.

        Si bien es cierto que el ex rector de la UABJO tiene un pie en el partido Morena, me informan que no es totalmente bienvenido. Tiene aún que saltar un gran dique que se llama Salomón Jara, hombre de todas las confianzas de AMLO. En las filas de “ya sabes quién” comentan que aunque Martínez Neri pregona que ya está en Morena, la realidad es que no.

        El gran capital financiero que acumuló con los “moches” no es menor. En el PRD calculan que como coordinador de 56 diputados recibía 20 millones de pesos por cada uno lo que sumaba casi mil 200 millones de pesos cada año.  Dicen que para entregarles ese dinero les quitaba hasta el 50 por ciento a los de su fracción. Los suspicaces comentan que, aunque  parte de estos recursos los canalizara a la causa pejista, aún tendría dificultades. En el PRD ya le colgaron el sambenito de traidor y en el Morena lo atajan. En una acción desesperada hace dupla con Amador Jara para “ablandar” a Salomón. La cizaña que traen fue manifiesta por los gritos y rechiflas contra Salomón en presencia de Mesías tropical ¿Quién ganará?

      Bien dicen que en la holgura de la oposición, los pejistasavanzaban cómodamente pero hoy que empiezan a disfrutar las mieles del poder, el canibalismo y el desgaste de su partido es evidente. Las diatribas y golpes bajos entre los adoradores del Peje, fue evidente. De eso les comento en mi próxima entrega.

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