Molcajetes hechos en China

Y dicen que cuando aquel niño fue por primera vez a la ciudad, a la hora del desayuno vio que la dueña de la casa introdujo dos tomates, un pedazo de cebolla y unos chiles dentro de un vaso de vidrio con aspas. Acto seguido, vio cómo ese vaso fue colocado sobre una base metálica, y que al ser accionada mediante un botón, hizo un ruido estrepitoso.

Cuando la señora apagó ese ruido y vació la mezcla dentro de un plato, fue entonces cuando sin dejar de mirar el vaso con aspas, el niño preguntó: ¿Esa es tu chimoyeya?
Sí, el niño preguntó con voz tímida pero seguro de que el artefacto que recién había visto funcionar, daba el mismo resultado que la chilmolera que usaba su madre en el pueblo; la única forma de preparar salsas que hasta ese momento él conocía.

En su momento, de esta historia familiar me asombró la conjetura a la que llegó el niño. Sin embargo, hoy que está de moda el tema del molcajete y sus réplicas chinas que se están vendiendo en tiendas trasnacionales, le encuentro otros matices. La nacionalidad, por ejemplo.

El molcajete y la chilmolera podrán ser muy mexicanos, pero la verdad es que desde que la vida se empezó a vivir demasiado rápido en el México moderno, la mayoría de las familias optaron por arrinconar esos utensilios de cocina tan representativos de nuestra cultura ancestral.

Así pues, en el afán de ahorrar tiempo, hemos sucumbido ante lo rápido y práctico de las licuadoras. La misma rapidez que ha hecho que a veces, nuestros licuados de plátano salgan picosos porque alguien olvidó enjuagar el vaso tras haber molido chiles.

Luego entonces, dado que la producción de nuestros molcajetes artesanales ha caído en las garras de la manufactura china, no queda de otra más que promover los nuestros que son los originales, pero sobre todo, honrar el legado mediante su uso.

Por hoy es todo mis chamacones, y si de verdad son muy acá veneradores de nuestra cultura, a promover nuestros legados prehispánicos tangibles, porque a la Guelaguetza, hasta Arath de la Torre y Susana Zavaleta pueden ir a grabar su telenovela.

Mejor nos leemos en la próxima edición porque esos chinos ya me hicieron machaca!