De vuelos, revuelos y mandados a volar.

Acosan a Cadete militar tras escoltar a AMLO.

Nuevo conteo de ejecutados enciende las redes.

Corren a Loret de Mola, entra Aristegui en su lugar.

Hola que tal chamacones, finos lectores. Hoy hablaremos a grandes rasgos de lo que ha levantado gran revuelo desde el día sábado en que tomó posesión de la silla presidencial el Lic. Andrés Manuel López Obrador, y conste que no tocaremos el tema del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México del que, al parecer, contra todo pronóstico y bajo sus debidas reservas, continuará su construcción. Ese tema se lo dejamos a los expertos y a lo que resulte de la soberbia tanto del nuevo gobierno como del sector privado.

Hoy, entre otras cosas, chamaquearemos la nota del Cadete Giovanny, el joven apuesto que estuvo detrás del presidente electo durante la toma de posesión y que causó gran revuelo entre las féminas en las redes sociales. A mi parecer, el electorado que llevó, por su bien parecido, a Peña Nieto a la presidencia en las elecciones del 2012 quiso encontrar en esta ocasión el mismo porte y vigor que le vieron al ´copetudo´ en su momento, sin embargo, al no encontrar esas ´cualidades´ en el hombre entrado en años, de canas, y de palabras pausadas que recibió la banda presidencial, pues desviaron su mirada y llenaron ese vacío contemplando a los cadetes hasta el grado de llegar a acosarlo por el ´feis´, a no ser que el ´stalkeo´ a su cuenta fuera para una tarea, dijera la chamacada.

En nuestro estado, Oaxaca, gran revuelo causó en redes sociales el título de una nota en donde empezaban, el mismo día primero, a contabilizar los ejecutados en la era de este nuevo gobierno. Mentadas de ´máuser´y señalamientos de ignorancia se llevaron quienes replicaron esa nota, la de un elemento policiaco ejecutado en el tramo carretero Juchitán- El Espinal. Bienvenidos a los números oficiales mis chamacones. Desgraciadamente, aunque a nadie le guste, esos números rojos se tienen que publicar, y no es que sean responsabilidad de este incipiente gobierno ni mucho menos del señor López Obrador, simplemente que la violencia de un país se hereda de gobierno en gobierno tal como los activos y pasivos se heredan en una empresa. No se pueden omitir los números rojos, y además, se supone que el cambio se dio para encontrar soluciones a las problemáticas de la nación y que cada candidato dijo tener una solución. Es momento pues, de empezar a trabajar para que las cifras de los muertos a causa de la violencia bajen, porque a partir del primero y de aquí a tres meses vendrá la primera evaluación, ´los 100 primeros días de gobierno´ creo que le llaman. ´Abrazos no balazos´, dijera aquél.

Hablando de la libertad de expresión, que como ya dijimos, en las redes sociales se está coartando por un cierto grado de fanatismo por aquellos que se llenan el ojo viendo a un mandatario hincarse frente a un indígena, como si eso les hiciera justicia en automático, o por el arriesgado hecho de un ciclista acercándose al automóvil del gobernante ante la pasiva

mirada de sus escoltas, por cosas como esas que en general no son más que baños de pueblo, el sentido crítico se puede perder.

Lo venimos diciendo y se está cumpliendo, la libertad de expresión corre peligro. Ayer mismo se dio a conocer el cese de un programa de Carlos Loret de Mola en Radio Centro, en su lugar entra casualmente un programa de la periodista Carmen Aristegui. La justificación es que el conductor no quiso adaptarse a un nuevo modelo de ´conducción radiofónica´ y, por lo tanto, lo mandaron a ´volar´. Sería lamentable pues, que la libertad de expresión se limite, restrinja o se siga coartando en los siguientes días a nivel nacional con tintes revanchistas o de venganza política, porque como dijo el periodista Jorge Ramos en entrevista para Aristegui Noticias, ´la luna de miel con López Obrador puede ser muy corta´ y en ese sentido, ´los periodistas no están para hacerse amigos del poder´, ´tienen que ser igual de críticos como lo fueron con Calderón o con Peña Nieto´, agregó.

Por hoy es todo mis chamacones, nos leemos en la próxima edición.