Va segunda fase contra robo de combustibles.

Hola que tal chamacones y chamaconas, finos lectores. Hoy platicaremos de las consecuencias y reacciones de los ciudadanos que ha provocado la lucha que inició el presidente Andrés Manuel para acabar con el robo de combustibles a la nación.

Para empezar, déjenme decirles que hasta que escuché de una segunda fase me enteré que esto iba por partes, y lo digo por lo sorpresivo de las acciones del gobierno en este tema que tomó desprevenidos a algunos ciudadanos, en ciertos estados, en donde se ha llegado incluso a pensar que el desabasto se produjo por una mala planeación de las acciones emprendidas.

En consecuencia, vino la especulación en el funcionamiento de aeropuertos, y eso que los aviones no usan gasolina, así como el desorden en la distribución de los hidrocarburos en las zonas afectadas más allá de las estaciones cuyo abastecimiento no estaba programado

Para el ciudadano común, el que se mueve en automóvil, propio o de la empresa, también hubo sorpresa por las noticias falsas que circularon y que abonaron a las compras de pánico que terminaron por agotar más rápido el combustible en las distintas estaciones.

Esas reacciones las vimos por el lado socioeconómico; en lo que respecta a lo sociopolítico, estamos viendo un gran apoyo de los ciudadanos en redes sociales hacia las medidas implementadas por el gobierno en contra del robo de combustibles. Es ´como si un plomero le cerrara a tu tinaco porque otros vecinos estuvieran colgados de tu tubería´, comparaban.

En contra parte, ex presidentes y fracciones de partidos contrarios al oficial, ´muy preocupados´ condenaron las medidas tomadas por el presidente que han dejado sin gasolina a varios estados.

En redes sociales, otros aseguraban que todo fue premeditado para generar y beneficiar con contratos millonarios a corto plazo a líneas de transporte de hidrocarburos en donde habría conflicto de intereses por parte del secretario de la SCT, Jiménez Espriú. De esta última información se desconoce la veracidad, pero como bien dijo el mismo AMLO cuando desmintió que se hubieran cancelado los contratos de importación de gasolinas, benditas redes sociales y ´es mejor que haya bastante información a que no la haya´, dijo.

Los resultados.

Hasta el momento, miles de automóviles, camionetas y pipas abandonadas en auténticos cementerios de grandes extensiones de tierra en donde se sustraía ilegalmente la gasolina. Cuentas bancarias congeladas por su procedencia ilícita, funcionarios públicos y hasta un general investigado por su relación con los delitos de robo a la nación, aunque según reportan, en Texmelucan, Puebla, nada ha cambiado mas que el horario de quienes sustraen los combustibles pues al igual que AMLO, ahora también madrugan para poder ´madrugar´ algunos ductos que operan a muy tempranas horas.

En las calles, cientos de mexicanos haciendo largas filas para conseguir por lo menos una garrafa de 5 lt de gasolina, donde por cierto, ante la desesperación, inconscientemente -por no usar otra palabra- se les veía comprando agua purificada para tirarla y así poder rellenar el bote con la ´preciada´ gasolina.

En otros puntos, como en Morelia, para romper el tedio en la espera de una pipa que surtiría de gasolinas la estación, una banda norteño musical amenizó el ambiente para deleite de los estresados ciudadanos que estaban formados en las largas filas.

Sin embargo, ayer mismo en la Ciudad de México se presentaron los primeros conatos de bronca entre automovilistas que esperaban formados para poder adquirir un poco de combustible.

La segunda fase.

Según el periódico Vanguardia, se viene la vigilancia de mil 600 kilómetro de ductos de las seis principales líneas de Pemex. Horarios y tiempos no fueron revelados tal vez para mantener el factor sorpresa, sin embargo, el presidente AMLO exhorta a quienes se vean afectados en su economía por abandonar estas actividades ilícitas a que se acerquen a los diferentes programas sociales de los cuales podrían beneficiarse de manera legal.

Así las cosas, hasta el momento, nos leemos en la próxima edición.