Refinería de Salina Cruz, la más moderna de México´, oilossss.

´La refinería de Salina Cruz es la más moderna que tenemos en México´ dijo la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, lo cual nos llevó al clásico sarcasmo de ´tenemos esta y la viejita´ del cómico Roberto Gómez Bolaños. En otras palabras, si así está la más nueva, cómo estarán las otras, nos preguntamos todos, y de los tubos ´presionados´ que explotaron en Hidalgo , según la secretaria, ya mejor ni hablamos, seguramente reventaron por estrés. La palabra correcta es presurizado, según los expertos, pero en fin.

Hola que tal chamacones y chamaconas, finos lectores. Hoy inicio estas líneas con las declaraciones, hasta cierto grado indiferentes a la ciudadanía, de la secretaria de energía del actual gobierno federal.

Sucede que ayer, la funcionaria citó a una rueda de prensa en el interior del edificio administrativo de la refinería, tras una reunión con funcionarios de Pemex para evaluar la situación actual de la factoría radicada en esta ciudad y puerto.

Pues bien, déjenme decirles que contrario a lo que pensaba, de escuchar un discurso sensible y comprometido con los sectores afectados por la industria petrolera, me topé con un posicionamiento materialista y económico con un franco desdén hacia los habitantes de las distintas comunidades que sufren los impactos ambientales provocados tanto por el abandono por parte de Pemex como de las averías provocadas por la delincuencia.

Ahora resulta que los habitantes de los municipios y estados en donde están asentadas las refinerías del país deben estar agradecidas por tener instalaciones que detonan la economía local de sus comunidades, porque según, la refinería que se tiene contemplada construir en Dos Bocas, Tabasco, está tan solicitada que la podrían instalar en cualquier rancho de cualquier estado que no ponga el grito al cielo por los riesgos que esta representa, como si fueran taquerías que no necesitaran estudios ni de una ubicación estratégica.

Por otro lado, cuando se le cuestionó a la funcionaria sobre la eterna deuda con los sectores productivos afectados por los impactos de la industria petrolera, fue tajante al responder que la SEMARNAT es la encargada de evaluar dichas situaciones y que Pemex cumple soltando cañonazos de dinero en multas e indemnizaciones. En ese sentido, tal vez a la funcionaria federal le vendría bien quedar varada cinco o siete días en los constantes bloqueos que se dan en Boca del Monte o Guichicovi para sentir en carne propia las pérdidas en tiempo y dinero que provocan los conflictos en dichas zonas y para que se diera cuenta también, que se engaña al decir que la relación entre pueblos afectados y Pemex siempre ha sido la de ganar-ganar, porque hay pérdidas simplemente irreparables o al menos, no hay quien se haga responsable de ellas.

 

La gota que derramó el vaso fue cuando contradijo al reportero que le quiso hacer ver que la refinería de Salina Cruz está obsoleta, y a otro que le cuestionó porqué la factoría está trabajando al 50 por ciento. En este punto, se le creería que argumentara, si estuviera bien empapada en el tema, que la disminución de la producción se debe a los fenómenos naturales que como todos sabemos paralizaron las actividades de la refinería temporalmente. Sin embargo, el posicionamiento de la funcionaria fue defender ante todo la producción más allá

de la seguridad contrario a lo que marcan los nobles estatutos de Pemex, argumentando que la condición de la refinería local es similar a la de algunos estados de la Unión Americana y que están laborando sin problema alguno.

 

Por otro lado, en el tema municipal, se le preguntó si había algún compromiso en concreto con las autoridades locales de la región en donde está asentada la refinería o por donde pasan los ductos. No, contestó. El compromiso es a nivel nacional, como si los municipios que albergan las seis refinerías del país y sus habitantes no merecieran algún tipo de consideración por los riesgos a los que están expuestos. Más rápido los apoyos de los programas sociales se los darán a los delincuentes para que dejen de robar, y eso es precisamente lo que no cuadra.

Por hoy es todo mis chamacones. Un saludo a toda la raza petrolera del edificio administrativo por las atenciones brindadas a la Prensa. Y sí es cierto, todos debemos jalar a Pemex para sacarlo de donde lo dejaron gobiernos anteriores, pero no debemos olvidar que no todo es producción, barriles y millones de dólares, sino también velar por la seguridad tanto de los trabajadores como de la ciudadanía en general, porque cuando la ´refi´ nos da de sustos, los funcionarios de nivel federal son los últimos en llegar, por eso la aspereza.