EL COMENTARIO DE HOY

Estamos ya en pleno período vacacional de Semana Santa. Calles, parques, museos, tiendas de artesanías, hoteles y restaurantes, entre otros, lucen atiborrados de visitantes del país y el extranjero. Nuestros destinos de playa, Huatulco, Puerto Escondido y aún algunos balnearios naturales, esperan en estos días la afluencia del turismo que nos visita. Incluso de los habitantes de comunidades aledañas que, obviamente, buscan lugares de esparcimiento.

 

Hay quienes opinan que somos una entidad privilegiada o, como dicen los expertos en asuntos de turismo, un estado completo, porque ofrece al turista, un abanico de opciones en diversos rubros: bellezas naturales, sitios históricos, gastronomía, arte y cultura. Miles de familias viven de la llamada industria sin chimeneas. Eso, obviamente, no lo entienden aquellos que se empecinan en dar una pésima imagen de Oaxaca, como ocurre hoy mismo, con quienes se han apropiado de nuestro Centro Histórico.

 

Hasta los años noventa tal vez, el centro y el zócalo de la capital eran el sitio de recreo para los citadinos. Era una zona pujante desde el punto de vista económico. Las compras se hacían ahí. Poco a poco, con el crecimiento natural que ha tenido la ciudad, se construyeron ciertas plazas, que desactivaron prácticamente la actividad comercial del centro. La cuestión se complicó cuando dicho espacio urbano se transformó en tianguis, hotel, cocina y demás, de grupos y organizaciones.

 

Nuestro Centro Histórico, calificado por escritores como Julio Cortázar o Carlos Fuentes, como un sitio de belleza excepcional, devino un verdadero estercolero como es hoy. La falta de voluntad política para resolver el tema del comercio en la vía pública; la omisión gubernamental para evitar que las medidas cautelares otorgadas a grupos de triquis se conviertan en impunidad o la excesiva tolerancia con líderes y sindicatos que se han apropiado de nuestros espacios públicos, han contribuido a esta lamentable situación.

 

El directorio del comercio ambulante se ha multiplicado. Hay quienes han documentado más de 3 mil 500 puestos copando materialmente, zócalo, Alameda y calles como Macedonio Alcalá, Trujano, Las Casas, Guerrero, Hidalgo, Miguel Cabrera,

20 de noviembre y decenas más. Ésa es, lamentablemente, la cara que hoy ofrecemos al turismo que nos visita y que querrá con certeza, darse un paseo por el corazón de la capital oaxaqueña. El sitio más emblemático de los citadinos, con su legado de historia y tradición. El otrora sitio de paseo y esparcimiento de todos los oaxaqueños

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