Medidas drásticas y climáticas.

Morena propone vender cervezas al tiempo en CDMX

Diputados en Oaxaca prohíben uso de plástico.

Hola que tal chamacones y chamaconas finos lectores, ya estamos de regreso tras las vacaciones de Semana Santa. A decir verdad, en esta ocasión un servidor no tuvo más tiempo que visitar, en el último día, el domingo, los eventos de Playa Brasil.

Platicando ahí con un conocido vecino sobre el tema de la basura se me vino a la mente la prohibición que hizo la legislatura actual del uso de plásticos en el estado de Oaxaca. Y es que este personaje me dio a entender que la culpa de toda la basura que llega a las playas es de las grandes empresas que llegan a vender sus productos tales como las sabritas, la leche, los huevos, el papel higiénico, los platos y vasos desechables, las cervezas y todo lo que las casas comercializadoras les acerquen hasta sus núcleos rurales. Por lo tanto, a cada una de esas empresas, el pueblo debería cobrarles una cuota por generar la basura, me dio a entender finalmente.

¡Ah, caray! Pensé, y aunque las empresas pagaran otro impuesto local aparte del que se supone que ya pagan, ¿quién se comprometería o encargaría realmente de recoger la basura?

Y es que déjenme decirles que, así como el vecino del que les hablo, hay muchos, y que es por la misma razón por la que han fracasado todos los intentos de combatir el tema de la basura por medio de la cultura, porque más allá de que los ciudadanos nos comprometamos, preferimos buscar culpables. Unos culpan a las empresas que utilizan plásticos para envasar productos y llevárselos hasta la comodidad de sus hogares, y otros, culpan al plástico en sí.

En lo personal no creo que los polímeros o el polietileno, entre todos los usos que les damos y por su sola existencia, sean los culpables de los males que aquejan a nuestro medio ambiente, sino más bien creo que la mayor culpa es de nuestra irresponsabilidad a la hora de manejarlos.

Nunca he visto que un niño o un amo de casa tire su ´tóper´ en la calle después de consumir su contenido. Por supuesto que no, menuda paliza se llevaría por parte de la dueña de dicho traste.

Por eso lo digo. Ahora bien, regresando al final de las fiestas playeras, ¿vio usted que alguien haya dejado alguna lata de aluminio tirada en el lugar en donde estuvo o estuvieron divirtiéndose? Por supuesto que no, y si así hubiera sucedido, les aseguro que alguien la hubiera recogido, porque su recolección vale, deja dinero. ´Para el kilo´ dicen, es la frase que se ha vuelto cultura.

Luego entonces, tienen razón los comerciantes de plásticos en reclamar al gobierno la búsqueda de medidas alternas a la prohibición de los productos como las bolsas de los que tanto se vale la ciudadanía para hacer sus compras pero que, al mismo tiempo, tan fácil se desprenden de ellas generando el problema de la basura.

Al mismo tiempo creo que el uso del totomoxtle, hojas de plátano, carrizos u otras materias naturales que se pudieran utilizar para el manejo de alimentos, más temprano que tarde,

también generarían algún tipo de problema o inconveniente para el ecosistema porque como apunto arriba, el problema no es el recurso ni la utilidad que se le dé, sino la forma de uso, que en nuestro caso ha sido desmedida, excesiva, indiscriminada e irresponsable.

Ante eso, en lo personal creo que llegó la hora en que la basura debe valer dinero para que su recolección no sea a consciencia sino económica. Que un kilo de plástico, aunque no sea PET, que un kilo de papel, aunque sea de baño, que un kilo de trapo, aunque no sea ropa de paca, valgan. Que haya centros de recolección que te paguen por mantener limpio el planeta. Igual y con esas medidas hasta se adelgazan las nóminas municipales y los gastos de adquisición de camiones recolectores de basura, y en su lugar, que cada quien se encargue gustoso de su basura como se ha comprobado con las latas de aluminio, en donde se ha visto que petroleros, políticos, profesionistas, burócratas y hasta burgueses le han entrado a eso de llevarse sus latitas ´pa´l kilo´.

Hasta ahí la dejamos mis chamacones, no vaya a resultar que mis ideas salgan tan impopulares como la de los diputados de Morena en la CDMX que quieren que ya no se vendan cervezas frías sino al tiempo, disque para disminuir el consumo de alcohol entre los capitalinos.

#ConLasChelasNo, respondieron al unísono los chilangos. Pero si no les digo.

Para terminar, vayan las felicitaciones a los amigos petroleros de la Sección 38 por su exitoso evento playero en las instalaciones de su Centro Recreativo.

Ahora sí, nos leemos en la próxima edición.