TERCER INFORME ¿NADA QUÉ FESTEJAR?

El desafío primordial en estados como Oaxaca a la hora de gobernar es la pobreza.

La pobreza extrema parece condición natural en un estado con gran cantidad de municipios, profusa diversidad cultural, alta dispersión poblacional y una orografía que alberga riqueza natural pero que a la vez sella nuestra aciaga desventura socioeconómica.

Un kilómetro de camino o carretera en los agrestes paisajes oaxaqueños se multiplica en la mayor parte de la geografía del país. Lo que en otros estados implica el trazado y construcción armónica de vías de comunicación, en Oaxaca significa literalmente partir cerros.

En Oaxaca, un gobierno que logra reducir la pobreza es un gobierno que va en la mejor de las rutas posibles. Un gobierno que hace posible que cada vez menos oaxaqueños vivan sin educación, sin acceso a la salud, a la vivienda y a la alimentación es un equipo del que pueden sentirse orgullosos sus integrantes y en el cual podemos confiar quienes amamos este estado.

Hoy existen instituciones y metodologías que miden y califican el combate a la pobreza. El más autorizado, prestigiado y confiable -si se me permiten las valoraciones- ha sido y es el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) por el perfil de excelencia académica de quienes ahí trabajan.

Hoy Oaxaca, de acuerdo al CONEVAL, ocupa el primer lugar entre los estados que más han logrado reducir la pobreza extrema. Ni más ni menos.

No es un logro menor que más de 135 mil oaxaqueñas y oaxaqueños hayan abandonado esa condición. Hoy 430 mil oaxaqueños disfrutan por primera vez de servicios básicos como agua potable, luz, drenaje, baños y estufas ecológicas.

Es algo que, si somos sensibles a la desventura ajena, debe mover a la satisfacción y al optimismo.

No es que la pobreza se haya acabado. Sigue presente en sus distintos grados. Pero hoy como nunca se ordenan las prioridades. El principio de todo progreso es hacer justicia a los que menos o nada tienen.

Hay que decirlo, hay que defenderlo, hay que entenderlo, hay que sentirlo.

Para eso son los informes de gobierno. Más allá de las cifras, hay que aquilatar los resultados.

Me consta que hoy Oaxaca tiene un gobierno ceñido a los principios de la Gestión para Resultados y que busca ante todo crear valor público entendido como el valor creado por los gobiernos a través de los servicios que presta a la ciudadanía y de la formulación de políticas públicas que buscan satisfacer las necesidades de la población.

A Alejandro Murat le interesan los resultados más que los procedimientos y el parámetro son los indicadores.Hoy en Oaxaca se busca dar respuestas efectivas y útiles a las necesidades presentes y futuras de la gente.

Hoy la economía de Oaxaca crece, de acuerdo a datos del INEGI, a un ritmo de 3.8% anual.

Somos el tercer estado con mayor producción agrícola y se beneficiaron a más de 30 mil empresas con créditos.

En 2019 llegaron inversiones de capital privado por 4 mil 332 millones de pesos. Y vienen 632 millones adicionales de inversión estadounidense para la industria del petróleo y gas.

Hoy Oaxaca cuenta con 38 postulaciones de sede para eventos internacionales, lo que representará una derrama económica por 354 millones de pesos a favor de los prestadores de servicios.

Tenemos un evento de alto impacto por mes y en lo que va del año hemos albergado 58 eventos de talla internacional con una derrama económica de 382 millones de pesos.

Hoy Oaxaca ha superado la cifra histórica de derrama económica obtenida durante las fiestas de la Guelaguetza: 423 millones de pesos y más de 90% de ocupación hotelera.

Hoy hay más rutas aéreas nacionales e internacionales y cerramos el año con más de un millón de pasajeros transportados a Oaxaca y desde Oaxaca.

Hoy Oaxaca es distinguida en la Feria Internacional del Turismo con el Premio “Excelencias” por el impacto generado al atraer turismo social a las comunidades mezcaleras, incrementando en un 25% los socios comerciales de Oaxaca en España.

Hoy Oaxaca es la puerta al sureste en el nuevo paradigma del desarrollo nacional impulsado por el Presidente López Obrador a quien el gobernador Murat hizo un aliado incondicional de Oaxaca. Ningún estado ha visitado tantas veces como el nuestro en lo que va de su gobierno.

Aquí se firmó el “Pacto Oaxaca” como instrumento rector del desarrollo de los estados del sur sureste y aquí vamos a tener uno de los grandes proyectos del desarrollo de México: el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.

Hoy Oaxaca reactivó las Carreteras Barranca Larga – Ventanilla, y la Oaxaca – Istmo. Y con el Presidente López Obrador vamos a terminarlas como compromiso de mi gobierno.

Hoy Oaxaca es la onceava entidad con menos delitos de alto impacto a nivel nacional y estamos entre los estados más seguros del país.

Hoy el trabajo que en Oaxaca se hace en materia de transparencia y rendición de cuentas rinde frutos y es por ello que recibimos el premio “Buenas prácticas de monitoreo y evaluación en las entidades federativas y municipios” otorgado por el CONEVAL.

Hoy Oaxaca es punta de lanza en la preservación del ambiente y en la lucha contra el cambio climático. Somos productores del 62% de la energía eólica generada en todo el país. Y este año inauguramos el Parque “Energía Eólica del Sur”, el más grande de América Latina, con una inversión histórica de más de 1,200 millones de dólares, que evita la emisión anual de 567 mil toneladas de dióxido de carbono, que equivale a dejar fuera de circulación 300 mil vehículos y plantar más de 12 millones de árboles al año.

Hoy 43 municipios indígenas y afromexicanos están haciendo posible su acceso al derecho humano al agua con 19 obras de agua potable y saneamiento, y con la elaboración de 24 estudios y proyectos para la construcción o ampliación de sistemas de agua potable, con una inversión de 74.3 millones de pesos.

Este año el “Atlas de Género”, fruto del profesionalismo de trabajadoras y trabajadores de la Secretaría de las Mujeres Oaxaqueñas, la Dirección General de Población y el INEGI, fue reconocido por el INAI con el 2º lugar del Premio a la Innovación en Transparencia, al ser considerada una herramienta indispensable para quienes diseñan políticas públicas con enfoque de género en el ámbito municipal.

Todo ello ha sido posible porque hoy Oaxaca ha superado el vetusto concepto de “gobernabilidad” y en su lugar se ensaya responsablemente la gobernanza.

Todos estos son logros de los que nos podemos sentir orgullosos porque no son exclusivos del gobierno; son legítimo patrimonio de todos.