El desfile; de accidentes y buenas intenciones.

-A continuación, presentamos el ‘abuelo’ del trompo, el Shiga Bisúnu- dijo el maestro de ceremonias, y todos los niños participantes desenredaron sobre el pavimento sus trompos ancestrales frente a la mesa de honor allá en un desfile de Juchitán.

-Por favor, niños, obsequien sus trompos a las distinguidas personalidades- dijo el maestro tras concluir el acto; y los niños obedecieron entregando sus juguetes a las autoridades que los acompañaban.

-Ahora les presentamos al ‘abuelo’ del balero, el Ri Guite Bilúmbu- dijo el maestro de ceremonias, y otros niños aparecieron en escena repitiendo todo el show que habían hecho los anteriores con el trompo; y al finalizar su actuación, también tuvieron que regalar sus baleros a los funcionarios en la mesa del presídium.

-A continuación, les presentamos el ‘abuelo’ de lo que hoy se conoce como juego de boliche, el Dxita Báala- dijo el maestro; y otros niños aparecieron colocando en línea sus ‘pinos’ que a distancia derribarían con un hueso de res. Y ¿qué creen? Exacto, también les regalaron el hueso a los funcionarios, literal, dijera la chamacada.

-¿Otro hueso más?- se dijo carcajeándose el Danyboy quien seguía la transmisión en vivo por el ‘feis’.

Hola que tal chamacones y chamaconas, finos lectores. Un gustazo saludarles. Como pueden ver, hoy hablaremos de los desfiles conmemorativos a la Revolución Mexicana.

Fíjense que me dio gusto seguir la transmisión del desfile que organizó una escuela en Juchitán en el cual implementaron una temática lúdica con el que pretendieron rescatar los juegos tradicionales con el que se divirtieron nuestros abuelos en la región. Excelente propuesta, mejor la ejecución.

En lo lamentable, ahí mismo en Juchitán, una joven supuestamente del IESIT se lesionó el tobillo y se golpeó brutalmente contra el pavimento al caer de un aro metálico con el que efectuaba sus acrobacias.

Por otra parte, en un video que circula en YouTube se puede apreciar a un jovencito que se incendia al intentar y fallar un ‘salto de tigre’ por encima de unas llamas. El accidente se originó cuando uno de los muchachos en cuya espalda se impulsaría el acróbata para dar el salto, no apoyó bien una de sus rodillas al suelo, lo que originó que se tambaleara.

Se desconoce la ciudad en donde ocurrió el incidente, pero las reacciones en las redes sociales coinciden en lo mismo: Hay números o acrobacias innecesarias y muy riesgosas que no representan en nada lo que fue la Revolución Mexicana.

El ‘Desfile Popular’ organizado por la Presidencia de López Obrador.

Apasionado con la historia nacional y obsesionado por ingresar en los libros de esta, el presidente Andrés Manuel López Obrador no perdió la oportunidad de intentar hacer algo diferente a lo que se había hecho en los últimos sexenios.

De entrada, tituló popular al desfile para reivindicar al pueblo por encima de todo en la gesta de la Revolución Mexicana. Movió a más de mil caballos desde el norte del país y a ‘La Petra’, una locomotora de vapor resguardada en el Estado de Puebla para celebrar y conmemorar el magno 20 de noviembre.

Bien por el presidente, aunque no se sepa todavía, si su nombre ingresará a los libros de historia como transformador, o si lo hará simplemente como un gran historiador popular. El tiempo y su trabajo lo dirán.

De los incidentes en el desfile oficial, un caballo trastabilló fastidiando la rutina ecuestre de su jinete frente al palco del presidente quien se llevó las manos al pecho, en señal de preocupación, al igual que su esposa.

Quien no necesitó mover grandes cosas para impactar a todo el país fue un maestro rural, quien con pequeñas banderitas se lanzó a desfilar con sus alumnos por un angosto camino de terracería en algún pueblo de la república. La imagen le robó el corazón a toda la nación.

Hasta ahí los desfiles mis chamacones. Nos leemos en la próxima edición.