Domingo, 22 Marzo 2020 08:41

De pandemias y otras desgracias

Escrito por Raúl NATHÁN PÉREZ

A Jorge Bustamante, por el fallecimiento de su hermana

1).- Otra vieja historia

Supongo que un estadista –o un remedo de- debe haber leído “La Historia de la Guerra del Peloponeso” de Tucídides. Se presume que es una lectura básica, elemental, para quien hace política. Año 431, a.C. Habla del “miasma”, aire contaminado que, “por su tamaño y horribles calamidades que causó, no tiene paralelo en la memoria humana”. Historiadores del tema documentaron los efectos mortales de las plagas que afectaron a Roma y a Bizancio. La peste bubónica y otras, con efectos letales en los pulmones o en la sangre, tipificadas como bubónica, neumónica y septicémica. (John Withington, Historia mundial de los desastres, Turner Noema, Madrid, 2009, p. 138). En la Edad Media, la población fue diezmada por la peste. Diversas enfermedades y epidemias han afectado al país y particularmente a Oaxaca. El cólera morbus, tifus y viruela, en distintos momentos de su historia. El cocoliztli en el Siglo XVI y el matlazáhuatl, en el Siglo XVII, entre otras. 

2).- El pánico y sus efectos

“La peste ha sido a lo largo de la historia una de las peores pesadillas de la humanidad”, dice Mario Vargas Llosa, en su artículo del pasado domingo, publicado en El País. “Pero la peste no era humana, era obra de los demonios –se decía en el Medioevo- un castigo de Dios que caía sobre la masa ciudadana y golpeaba por igual a pecadores e inocentes, contra la que no había nada que hacer, salvo rezar y arrepentirse de los pecados cometidos. La muerte estaba allí, todopoderosa, y después de ella, las llamas eternas del infierno”. Ese fantasma parece retornar al mundo. El miedo a la muerte que nos contagia todos por igual. En 2009, aquí en Oaxaca, el virus del H1N1 mutó en una paciente de 38 años. Pero el Covid-19 parece ser más letal. Ya empezaron las compras de pánico. El terror a una cuarentena. Gel anti-bacterial y alcohol; papel higiénico y cubre-bocas, desaparecieron desde hace semanas de los estantes. La pandemia llega, justo cuando nuestro sistema de salud está colapsado. Pero la culpa la tienen –según los personeros de la 4T- la mafia del poder, los conservadores y neoliberales.

3).- La simplicidad y la ignorancia

Hasta la fecha, la posición del gobierno de la 4T, ha sido declarativa y superficial. Se ha dejado el manejo de la información de esta crisis sanitaria, que recién muestra sus tentáculos, al Subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, con sus controvertidas e irrisorias declaraciones. Ante un titular, Jorge Alcocer Varela, prácticamente fantasmal. Los tardíos protocolos no los cumple ni el presidente López Obrador. Abrazos y besos. Ni siquiera ha dispuesto integrar una comisión o comité para el manejo de la crisis. La OMS ya lo emplazó. Pero le vale. Un tlatoani que se asume inmortal. “Fuerza moral no de contagio”. La “detente protectora”, con imágenes religiosas.

Con dos casos probados del mal, en Oaxaca se han tomado ya decisiones. Se suspenden actos masivos: “La Samaritana”, “Los Martes de Brujas”, conciertos, las ceremonias de Semana Santa y cerrados los parques deportivos. Sin apologías –que no es nuestra chamba- el gobernador, Alejandro Murat le ha entrado al toro por los cuernos. Estamos ya en receso escolar, sólo cuestionado por una ambivalente, torpe e ignorante dirigencia del Cártel 22 que, de repente, salió muy responsable y cumplidora de su tarea docente. Ya se le olvidaron sus paros locos y su famosa “lucha social”, con la que suspende clases por meses.

4).- La genealogía de la irresponsabilidad 

Zygmunt Bauman, el sociólogo y filósofo polaco, fallecido en 2017, inicia su obra: Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos, (FCE, México, 2018, 201 pp.), parafraseando a la novela “El hombre sin atributos”, de Robert Musil. Ulrich, el personaje central, tiene que inventar una y mil formas para hacerse notar. Proclama a menudo su amor al prójimo, siempre que esto sea menos que “a ti mismo”. Más adelante, Bauman aterriza su teoría al puntualizar: “Soy importante y, lo que digo y pienso es importante. No soy un cero… Yo hago la diferencia… Sea cual fuera el mundo que me rodea, ese mundo fuera más pobre, menos interesante y promisorio, si yo no estuviera” (p. 109). Quizás ello explique un poco, el meollo del “me vale gorro” la pandemia, que hoy amenaza a México, tal como ha devastado a países con mejores condiciones sanitarias que las nuestras, en los círculos de la 4T y de Morena.   

    

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

 

--- Miahuatlán de Porfirio Díaz, ha vivido momentos difíciles de su historia. El exterminio de familias en los años 60 y su reedición en los 80. Crímenes políticos, vendettas y ajustes de cuentas, tienen a un pueblo histórico, olvidado y copado por factores externos: un penal federal de mediana seguridad en Mengolí; un penal regional y una Zona Militar. Asemeja un territorio de castigo. La inseguridad y el crimen siguen permeando al tenor de disputas de poder. Ojalá que los asesinatos recientes, no lleven de nuevo a escenarios que se creían olvidados.

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