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México, ¿la descomposición?

Escrito por  Roberto Vizcaíno Publicado en Tras la puerta del poder Jueves, 30 Marzo 2017 09:09
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Justo en el momento en que el presidente Enrique Peña Nieto comenzaba a tener un respiro de paz mediática y de presiones en redes sociales debido a que a Donald Trump le rechazaron sus propios legisladores republicanos su reforma alterna de Salud a la de Obama, y cuando el peso comenzaba a repuntar al bajar de casi 21 a 18.50 por dólar, el país entró en una escalada de acontecimientos que advierten una fuerte descomposición.

De nada le valdrá hoy al régimen del mexiquense que la economía presente los mejores indicadores y de que el desempleo baje o de que el sector turístico se convierta en uno de los grandes puntales de la recuperación, mientras estallen todos los días motines, incendios y estallidos de violencia en los penales con una cauda de muertos que crece como la espuma.

O de que todos los días aumente la suma de periodistas ejecutados mientras las autoridades locales no pueden detener la sangría que afecta directamente a la libertad de expresión, eje central de nuestra democracia.

Ayer otro periodista -Armando Arrieta, jefe de redacción del diario La Opinión de Poza Rica, Veracruz-, fue baleado, y hasta el momento de escribir este texto, se encontraba en estado muy crítico.

Días antes fue asesinada la periodista Miroslava Breach en Ciudad Juárez, Chihuahua y Ricardo Monlui Cabrera, en Veracruz

Nada que hacer ante el panorama de descomposición social y política que se da porque, ante el anuncio de que un juez giró orden de aprehensión contra el exgobernador de Chihuahua, César Duarte, también se sabe que éste ya huyo. Duarte, el chihuahuense, dicen testigos indubitables, se ha trasladado a El Paso, Texas, justo la ciudad que se localiza al otro lado de la frontera de Ciudad Juárez.

En fin, un momento mexicano de descomposición alimentada también por la sorpresiva detención en San Diego, California de Edgar Veytia, fiscal general de Nayarit, por su supuesta implicación en la elaboración y comercialización de marihuana, heroína y metanfetaminas.

El golpe llega, debido a la petición de una Corte de Nueva York, en que habrá elecciones para renovar al gobernador de Nayarit.

Pasmado por esta noticia, el gobernador saliente Roberto Sandoval dijo no saber oficialmente nada. De lo único que está enterado, dijo, es que Veytia, fue aprehendido por agentes de Control Border Protection, por supuestamente haber introducido droga a Estados Unidos.

“Competerá a las autoridades estadounidenses dar a conocer los detalles… hasta ahora sólo hay especulación, no hay nada formal, nada que pueda servir para declararlo culpable, apenas se están haciendo las investigaciones”, comentó.

Por lo pronto Sandoval designó a Carlos Alberto Rodríguez como encargado de la Fiscalía estatal.

“Simplemente no lo esperábamos”, señaló sorprendido.

El momento de descomposición se fortalece además por los pleitos, rupturas y confrontaciones políticas.

AMLO vs Fuerzas Armadas

Atrapado por su propia imprudencia y lengua larga, Andrés Manuel López Obrador ya no encuentra la salida a la reacción proveniente de todos los frentes debido a sus ataques y descalificaciones en contra de las Fuerzas Armadas, y en especial contra el Ejército Mexicano.

Primero difundió en redes sociales su crítica porque en un operativo de Marina en Nayarit contra un jefe narco y su grupo, los militares supuestamente habían dado muerte a niños.

Desmentido, AMLO nunca se desdijo ni pidió disculpas por el infundio. Simplemente lo dejó correr.

Lugo se lanzó en contra del Ejército porque durante un operativo en contra de otros delincuentes, dijo el tabasqueño, “se habían excedido en el uso de la fuerza” y porque supuestamente los militares iban más pertrechados que los maleantes.

Todos lo voltearon a ver con cara de ¿what?.

El colmo fue que en una fallida gira por Nueva York, cuando fue increpado por un padre de uno de los 43 normalistas de Ayotzinapa, con toda frescura lo mandó a callar y cuestionar al presidente Enrique Peña Nieto y al Ejército respecto de la desaparición de los estudiantes.

El padre que lo confrontó, le pedía explicaciones de por qué él, Andrés Manuel López Obrador había apoyado e impulsado a José Luis Abarca como alcalde de Iguala y a Ángel Aguirre Ribero para la gubernatura de Guerrero, dos personajes que ha quedado ampliamente demostrado tenían relaciones con los cárteles que ordenaron el secuestro, la ejecución y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Al enviarlo a confrontar a Peña Nieto y al Ejército, López Obrador afirmaba que el Presidente de la República y los militares eran de alguna forma los responsables de la desaparición de los normalistas.

La reacción natural de los implicados fue el pedirle pruebas de sus dichos. Y le exigieron ir con esas pruebas al Agente del Ministerio Público para presentar una denuncia en forma.

Conforme a su método, López Obrador intentó desviar la atención y las exigencias de aclaración, aludiendo que lo “atacaban” porque estaban muertos de miedo debido a que las encuestas dicen que él será el ganador en la presidencial de 2018.

Pero no, quienes le exigen que no se haga el loco y de la cara, no están muertos de miedo, sino que simplemente le exigen que, o que dé disculpas, o muestre las pruebas que acrediten lo que afirma.

¿Fractura o explusión?

En el Senado de la República finalmente se reconoció a Dolores Padierna como coordinadora de una bancada de 8 senadores del PRD, lo que provocó que Miguel Barbosa y su grupo de otros 12 anunciaran su separación de esa fracción.

La verdad es que no podían separarse de un grupo que ya los había echado fuera.

El hecho fue calificado por Dolores Padierna como “una Barbosada más”, mientras que, Ángel Ávila Romero, presidente del Consejo Nacional del partido del sol azteca, afirmaba que la supuesta en bloque no era más que un “show mediático” más organizado por él senador poblano.

Y es que entre los 12 de Barbosa sólo 5 son todavía miembros del PRD. El resto ya habían renunciado por lo que ya no pertenecían a esa fracción.

A quienes se fueron con Barbosa y siguen siendo militantes del PRD, la presidenta de este partido, la también senadora Alejandra Barrales les dijo que, “por congruencia”, deberían ya renunciar a este partido.

Un panorama pues, de confrontaciones y conflictos de toda naturaleza que descomponen la vida del país, y exponen una imagen negativa de México en el exterior.

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