Viernes, 20 Noviembre 2020 11:44

Auditoría denuncia desvíos por más de mil 500 mdp en la Policía Federal; FGR abre tres indagatorias

Escrito por Animal Politico

En el último año del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto la Policía Federal, bajo la dirección de Armando Navarrete Prida, simuló la contratación de patrullajes de vigilancia y la adquisición de equipos de espionaje y monitoreo de redes sociales con la finalidad de justificar, legalmente, la salida de más de mil 500 millones de pesos de su presupuesto. Hoy, el destino real del dinero es desconocido.

Los desvíos se perpetraron a través de la firma de contratos a sobreprecios injustificados con posibles empresas fantasma (como lo adelantó en su momento un reportaje publicado por Univisión y El País), pero también con el Cuerpo de Seguridad Privada del Estado de México CUSAEM. 

Así lo concluyen diversas verificaciones a cargo de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que derivaron en la presentación de tres denuncias penales ante la Fiscalía General de la República (FGR), la cual inició las carpetas de investigación correspondientes. El objetivo de las indagatorias es deslindar responsabilidades para proceder penalmente en contra de quien resulte responsable, así como averiguar el destino del dinero. 

Las autoridades federales presumen que no solo se trataría de un posible caso de peculado, sino también de lavado de dinero.

“En este momento hay el convencimiento claro de que una buena parte, si no es que la totalidad de los recursos asignados estas contrataciones, se triangularon a otras compañías que no eran las proveedoras de los servicios y que, a su vez, lo transfirieron o retiraron en efectivo”, indicó a Animal Político un funcionario federal con pleno conocimiento de la indagatoria.

Los recursos desviados provenían de una partida especial denominada “Gastos de Seguridad Pública y Nacional” que se destina solo para operaciones de riesgo, urgentes o de confidencialidad extrema. Por ello se permite que los gastos que emanen de ella se lleven a cabo sin seguir los requisitos convencionales de la ley de adquisiciones, como el hacer licitaciones públicas.

Valiéndose de esos controles reducidos, los involucrados asignaron contratos a empresas irregulares por servicios que no correspondían a dicha partida y a precios lejanos de la realidad. En las revisiones se identificaron comprobantes de servicios posiblemente falsos y firmas falsificadas.

Las compañías fantasma contratadas – presumen las denuncias – habrían actuado en colusión con los funcionarios para simular la entrega de servicios o bienes que no existen, o con los que ya se contaba pero se simuló la compra. Hay casos donde se localizaron equipos “adquiridos” que, en realidad, nunca han funcionado.

Las autoridades advierten un patrón sistemático de desvío de recursos desde la partida especial para seguridad nacional. Los nuevos casos denunciados se suman a dos hallazgos previos: uno por el desvío de 1 mil 102 millones de pesos de dicha partida desde la propia FGR y donde ya se ordenó la detención de Tomas Zerón, y otro de la Policía Federal con 19 funcionarios implicados.

Los nuevos casos denunciados

Las denuncias presentadas por la ASF ante la FGR identifican un posible desfalco que asciende a 1 mil 576 millones 550 mil pesos en la Policía Federal en 2018. El monto es la suma de tres casos distintos, dos que involucran a compañías posiblemente fantasma y uno más relacionado con un patrullaje contratado a la policía auxiliar del estado de México.

Por cada uno de esos casos la Fiscalía inició una carpeta de investigación en contra de quienes resulten responsables. A continuación, se detallan los principales hallazgos y anomalías denunciados en cada caso.

Los patrullajes fantasma

En 19 de abril de 2018 la Policía Federal firmó un contrato con el Cuerpo de Seguridad Privada del Estado de México CUSAEM por un monto de 501 millones de pesos que luego fue ampliado el 31 de mayo por un pago extra de 300 millones de pesos. En total, fueron más de 800 millones de pesos pagados a dicha corporación auxiliar.

El concepto de los pagos era para llevar a cabo un servicio de apoyo extraordinario de patrullaje en 20 sedes, 56 infraestructuras y 36 unidades de supervisión, entre otros. Es decir, la Policía Federal contrató a otra policía auxiliar y estatal para la vigilancia de instalaciones.

Esta contratación, señala la ASF en su denuncia, era desde un inicio irregular. Primero porque el dinero se extrajo de una partida que es para gastos urgentes relacionados con seguridad nacional y no para servicios convencionales. Pero mas importante aun: porque la propia Secretaría de Gobernación (a donde estaba adscrita la Policía Federal) contaba también con un cuerpo de seguridad federal del que se podría haber echado mano para hacer lo mismo y gratis.

Pero lo mas grave es que realmente no hay evidencia – creíble – de que todos esos patrullajes y servicios se llevaron a cabo. Pese a ello el dinero se pagó incluso con anticipación.

“Se efectuaron pagos por 801 millones de pesos sin haber acreditado que los servicios de patrullaje y vigilancia pactados hubieran sido prestados, toda vez que no se cuenta con evidencia documental como bitácoras, reportes de supervisión, programa de trabajo, etc., que lo prueben. Adicionalmente, se pagó el total de dichos servicios previo a la conclusión de éstos y, por tanto, no estaban devengados”, indicó la ASF.