Miércoles, 04 Noviembre 2020 19:35

5 situaciones en las que el ayuno intermitente podría ser peligroso

Escrito por Salud180

El ayuno intermitente está en boga, ya sea para bajar de peso, aumentar tu energía u otras razones, sin embargo, como muchas cosas, no es para todos. Conoce las situaciones en las que el ayuno intermitente podría ser peligroso.

Quizá hayas escuchado sobre el ayuno intermitente o incluso lo practiques para obtener diferentes beneficios asociados a esta práctica, pues se considera que restringir los horarios de alimentos o incluso días, puede contribuir a mejorar tu energía e incluso reducir de peso.

¿Qué es el ayuno intermitente?

En pocas palabras, el ayuno intermitente se enfoca en limitar las horas del día en las que comes. Sin embargo, especialistas de Mayo Clinic explican que existen dos enfoques: en uno comes muy pocas calorías ciertos días para después comer con normalidad, mientras en el otro comes únicamente durante ciertas horas.

La idea central es consumir menos calorías y, por lo tanto, bajar de peso, lo cual ha sido apoyado por investigaciones iniciales de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, donde los participantes han mostrado cambios en su peso tras un horario restringido de alimentación.

Asimismo, hay quienes afirman que al privar a las células de calorías de forma intencional, se puede alentar el avance de ciertas enfermedades relacionadas a la edad, pero no existen las investigaciones suficientes para sostener esta asevereación. Incluso no hay las suficientes para comprender del todo sus beneficios y riesgos.

Lo que sí, es que puede ser más sencillo “no romper la dieta” cuando tienes un periodo límite de tiempo, además de que ayunar disminuye el azúcar en sangre, la presión arterial y los niveles de colesterol, sin embargo, esto mismo lo hace peligroso para algunas personas y condiciones.

Situaciones en las que el ayuno intermitente podría ser peligroso

Toda dieta que no sea vigilada por un especialista, puede resultar peligrosa. Pero hablando del ayuno intermitente, esta puede serlo especialmente para quienes padecen diabetes, insuficiencia renal, problemas del corazón, hipertiroidismo no controlado, así como bajo peso o trastornos alimenticios.

Ayuno intermitente y diabetes

Hay quienes aseguran que el ayuno intermitente podría ser benéfico para la diabetes, sin embargo, la Sociedad Chilena de Obesidad, basada en un estudio publicado en la revista médica JAMA, explica que los pacientes con diabetes deben ser muy cuidadosos y no realizarlo sin supervisión médica.

Esto tiene que ver con el riesgo que exista una variabilidad glicémica provocada por el ayuno intermitente, además de que no se ha establecido la mejor forma de ajustar los medicamentos reductores de la glucosa, lo que podría poner en riesgo al paciente de presentar hipoglucemia al practicar el ayuno intermitente.

Claro, cada paciente es diferente, sin embargo, la recomendación es siempre ir de la mano de tu médico para confirmar que seas un buen candidato y no corras riesgo, y, claro, nunca dejar tus medicamentos sin una prescripción. En ese sentido, sigue siendo más segura una restricción calórica sin ayunos prolongados.

Ayuno intermitente y problemas del corazón

Especialistas de Mayo Clinic revelaron que, al parecer, el ayuno de forma regular podría mejorar los factores de riesgo relacionados con el corazón, en parte debido a un autocontrol sobre las calorías que consumen y control de peso, sin embargo, también alcara que la mayoría de las pruebas científicas provienen de estudios en animales.

Asimismo, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, indican que si padeces problemas del corazón o renales, el ayuno intermitente podría no ser seguro. Por eso es importante que se evalue tu situación individual con tu médico o nutriólogo, pero nunca hacerlo sin esta supervisión.

Esto porque en padecimientos así influyen muchos factores, incluidos los medicamentos, lo cual podría ponerte en algún riesgo si comienzas a ayunar sin seguir ciertas pautas que protejan tu salud.

De igual modo, recordemos que muchos de estos procesos pueden forzar a órganos como el hígado y los riñones, por lo que también es importante tomarlo en cuenta si tienes algún problema renal o hepático.

Finalmente, en el caso de personas que padecen o tienen un historial de desórdenes alimenticios, el ayuno intermitente y la restricción de comidas, podría llevar a una pérdida de control sobre la ingesta, así como forzar estos trastornos.

Por eso la recomendación es que este tipo de regimenes sean llevados a cabo por personas sanas, tanto física como mentalmente, para que los riesgos no superen los beneficios.

5 cosas que debes tomar en cuenta al hacer ayuno intermitente

  • Primero y lo más importante: consulta a un especialista. Que sea una “dieta de moda”, no significa que cualquier persona esté certificada para recomendártela, no te arriesgues.
  • También importa qué y cuánto comes en los horarios o días permitidos: privilegiar las frutas, verduras, granos integrales y proteínas de buena calidad, en lugar de alimentos procesados, es tu mejor opción. Asimismo, es importante incluir actividad física a lo largo de la semana.
  • No olvides hidratarte, esto es clave porque hay quienes lo olvidan. Beber agua o infusiones sin azúcar no sólo NO rompe el ayuno, también evita la deshidratación.
  • Existen diferentes tipos de ayuno, según las horas que debes permanecer sin comer y aquellas en las que tienes permitido hacerlo. Además de guiarte con un médico, debes empezar de a poco para evitar una descompensación.
  • Es posible que presentes efectos secundarios, entre los más comunes están el dolor de cabeza, mareo, letargo, muchas veces relacionados con un bajo nivel de sodio, por lo que es importante contrarrestarlo y evitar que tus niveles de sodio sean peligrosos.

El ayuno intermitente puede resultar benéfico para algunas personas, sin embargo, para otras podría ser peligroso, por eso es muy importante estudiar tu situación individual para conocer si podría ayudarte o, por el contrario, ponerte en riesgo.

Recuerda que antes de realizar cambios drásticos en tu alimentación, debes consultarlo con un especilista para que lleves una guía y seguimiento, ¡cuídate!